La escena de pastelería en Ciudad de México combina tradición y creatividad; mi elección número uno lo demuestra con cada bocado. El puesto que encabeza esta lista es Hotaru Lomas, una parada obligada para los amantes del dulce.
1. Hotaru Lomas – Ubicada en la zona de Lomas de Chapultepec, Hotaru Lomas destaca por sus pasteles de masa ligera y rellenos de frutas frescas. El pastel de guayaba, a MXN 650, equilibra acidez y dulzura en una sola porción. Los clientes resaltan la textura esponjosa y el servicio atento. Su precio premium se justifica con la calidad de los ingredientes y la presentación cuidada. El único punto débil es que el espacio es reducido, lo que a veces genera filas largas.
2. China Shing – En el corazón de la Colonia Roma, China Shing sorprende con su pastel de leche condensada, vendido a MXN 120. La masa crujiente y el relleno cremoso la convierten en una opción popular entre los locales. Las reseñas elogian la rapidez del servicio, aunque algunos mencionan que el ambiente es más funcional que acogedor.
3. Quattro Gastronomia Italiana – Esta pastelería del barrio de Polanco ofrece un tiramisú clásico por MXN 750. La capa de mascarpone está perfectamente equilibrada con el café espresso, y la presentación en porciones individuales permite probar varios sabores. Los críticos aprecian la fusión de técnicas italianas con ingredientes mexicanos, aunque el precio es elevado para una porción pequeña.
4. Fuego & Café – Situada en la Condesa, Fuego & Café es conocida por su churro relleno de cajeta, a MXN 80. El churro está bien dorado y la cajeta fluye al morder. El local tiene una atmósfera relajada y música de fondo que invita a quedarse. Un punto a mejorar es la inconsistencia del tamaño del churro en diferentes visitas.
5. La Pitahaya Vegana – En la zona de Coyoacán, La Pitahaya Vegana propone una tarta de pitahaya vegana por MXN 150. La base de almendra y el relleno de fruta fresca crean una combinación ligera y colorida. Los comensales valoran la opción sin lácteos, aunque la tarta puede resultar algo seca si se consume después de varias horas.
Si solo puedes probar una, elige Hotaru Lomas; su pastel de guayaba captura la esencia de la pastelería mexicana contemporánea y justifica cada peso invertido.






