Nanchital de Lázaro Cárdenas del Río se siente diferente porque la comida se mezcla con el sonido del río y el bullicio del mercado central. Aquí los puestos de la calle compiten con restaurantes que cuidan cada detalle, y la gente se reúne alrededor de una mesa para compartir una torta o una cerveza. Esa mezcla de tradición y energía moderna le da a la ciudad su propio ritmo gastronómico.
Si buscas arrancar el día con energía, el Club de nutricion Nanchital en la calle 20 de Noviembre #8, en el Centro, abre a las 7 am. El menú está lleno de batidos de fruta y opciones ligeras; su leche batida de fresa es la favorita de los locales. El local está abierto también por la tarde, de 4 pm a 10:30 pm, lo que lo convierte en un buen punto para una merienda después del trabajo. A pocos pasos, la Antojería EUFEMIA en Emiliano Zapata 49, Benito Juárez, abre a las 3:30 pm y se queda hasta las 10:30 pm. Sus antojitos de cochinita pibil y sus tacos al pastor son perfectos para una cena informal; el ambiente es sencillo y el servicio rápido, ideal para quien llega después de una jornada en el taller o la oficina.
Para los amantes del mar, Mariscos Palapa César es la parada obligada. El restaurante ofrece camarones al ajillo, ceviche y filete de pescado a la parrilla dentro de un rango de precios de 100 a 200 pesos. El local está cerca del malecón, lo que permite disfrutar de la brisa del río mientras se prueba el pulpo a la diabla. Comparado con las alitas de ADMB, que pueden costar menos de 100 pesos, una porción de camarones supera fácilmente esa cifra, pero la frescura del producto lo justifica.
Al caer la noche, Alitas De Mi Barrio (ADMB) en San Agustín Arroyo, Guadalupe Tepeyac, se convierte en el refugio de los que buscan picante y camaradería. Abre de 5:30 pm a 10:30 pm de martes a domingo y ofrece alitas cubiertas con salsa de habanero que hacen vibrar el paladar. El precio varía entre 1 y 100 pesos, lo que permite probar varias salsas sin gastar mucho. El local suele tener una fila corta los viernes, pero la espera vale la pena porque el crujido de la piel y el jugo de la carne son inconfundibles.
Una ruta de un día podría comenzar con un batido en el Club de nutricion, seguir a la Antojería EUFEMIA para un taco al atardecer, cruzar la plaza central para almorzar en Mariscos Palapa César y terminar la jornada con alitas en ADMB mientras el río refleja las luces de la ciudad. Con el metro en la estación Central y la calle Benito Juárez a un paso, moverse entre estos lugares es sencillo y cada parada ofrece una pieza distinta del mosaico culinario de Nanchital.
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