San Antonino Castillo Velasco se siente como un mercado al aire libre donde cada esquina huele a maíz, cacao y leña. Las calles empedradas y los murales de colores hacen que la comida aquí tenga un carácter propio, diferente al de las ciudades más grandes del estado. Aquí no hay cadenas; cada puesto y cada restaurante tiene una historia que se cuenta en cada bocado.
Empanadas Carmelita abre sus puertas de martes a domingo de 10 am a 4 pm en Camino viejo a San Sebastián, colonia Guadalupe. La especialidad son las empanadas amarillas rellenas de chocolate, una combinación que los visitantes describen como “dulce y ligeramente picante”. Los precios están dentro del rango de $1 a $100, lo que la convierte en una opción accesible para cualquier presupuesto. El local es pequeño, pero el servicio es amable y siempre hay una fila corta, perfecta para una merienda rápida antes de seguir explorando.
Cuando el sol se pone, la Cenaduria Martita se vuelve el punto de encuentro en la segunda sección del pueblo. Abre de 7 pm a 12 am y ofrece una atmósfera familiar donde los niños comparten pancakes esponjosos y los adultos disfrutan de tacos y atole. La limpieza y la atención son constantes, y el precio también ronda el rango bajo, lo que permite probar varios platillos sin gastar mucho. Si buscas una cena ligera después de caminar por el centro, este es el lugar ideal.
Para una experiencia más tradicional, el Comedor tradicional "TITA SARITA" en Lote Velazco sirve comida oaxaqueña de lunes a domingo de 8 am a 6:30 pm, con cierre los viernes. El menú incluye los clásicos de la región, como mole y tlayudas, preparados con ingredientes locales. Los visitantes destacan la autenticidad de los sabores y el ambiente sencillo. Los precios siguen la misma escala económica, lo que hace que una comida completa aquí sea muy razonable.
A pocos pasos de la plaza, El Moro, Barbacoa Y Empanadas en Av. Castillo Velasco Núm 8, abre de 9 am a 6 pm todos los días. La barbacoa de res, tierna y jugosa, se sirve junto a empanadas de diferentes rellenos, incluida la versión con chocolate que también aparece en Carmelita. El lugar tiene una vibra acogedora y la oferta de mezcal para acompañar la comida le da un toque local. Los precios son comparables a los de los otros establecimientos, por lo que puedes probar la barbacoa y una empanada sin que la cuenta pese demasiado.
Si tienes solo un día, empieza la mañana con una empanada de chocolate en Carmelita, camina por el mercado y toma un café en la esquina. A la hora del almuerzo, dirígete a TITA SARITA para probar un mole acompañado de una refrescante agua de horchata. Por la tarde, pasea hacia la segunda sección y haz una parada en Cenaduria Martita para cenar tacos y un atole caliente. Termina la noche en El Moro, donde una barra de mezcal y una porción de barbacoa cerrarán el recorrido con el sabor auténtico de San Antonino.
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