Izamal no es solo la ciudad amarilla de los conventos; su escena gastronómica mezcla el sabor tradicional yucateco con toques modernos. Los callejones del centro esconden puestos de tacos, cafés con terraza y restaurantes que sirven platillos que recuerdan a la abuela, pero con una presentación que sorprende al viajero curioso.
Para empezar el día, María 33 (C. 33 305, entre 30 y 32, Centro) abre sus puertas a las 8 am y ofrece un brunch que se siente como una visita a casa de la familia. Los chilaquiles con huevo motuleño y la horchata casera son los favoritos de los locales; son apreciados como “sabores que reconfortan”. El precio ronda los $100–200 y la fila suele ser corta, lo que permite disfrutar sin esperar.
A media mañana, La casa de Huely (C. 26-A 29, Centro) se convierte en el refugio de los que buscan un café fuerte y algo para picar. El local, que solo acepta efectivo, sirve panuchos crujientes y una sopa de lima ligera que muchos describen como “perfecta para el clima cálido”. La terraza con vista a la calle principal invita a sentarse y observar el paso de los visitantes; el horario es de 8 am a 7 pm, excepto los miércoles.
Cuando el sol empieza a bajar, el Restaurante Kinich Izamal (Calle 27.299y 28y 30, Centro) ofrece una experiencia de cena que combina lo tradicional con un toque elegante. La cochinita pibil, acompañada de papadzules y una porción de cheesecake flan, es considerada “increíblemente sabrosa”. El rango de precios es $$, lo que lo sitúa en la categoría media, y el local suele tener una fila moderada, especialmente los viernes.
Cerca del Parque de los Cañones, el Restaurante Zamna (lado del Parque de los Cañones, C. 31 336-por 38 y 40 A, Centro) cierra el día con platos que resaltan la riqueza del Yucatán. El poc chuc y la salchicha dulce aparecen como recomendaciones top, y una jarra de agua de chaya refresca el paladar. Los precios también son $$, pero la atención es más lenta, por lo que es buena idea reservar una mesa. Comparado con Kinich, Zamna tiene una atmósfera más relajada y una lista de espera algo más larga.
Una ruta práctica para un día completo: empieza con el brunch en María 33, camina unos cinco minutos al sur hasta La casa de Huely para un café y un snack, luego cruza la plaza central para llegar a Kinich Izamal y cenar. Finalmente, termina la noche con una copa en Zamna, justo al lado del parque, donde puedes disfrutar del sonido de los grillos mientras saboreas el poc chuc. Todo está a poca distancia a pie, lo que permite probar lo mejor de Izamal sin prisas.
Leer Artículo Completo