Puebla combina la tradición del mole con la energía de una ciudad universitaria, y eso se siente en cada esquina. En el centro histórico los puestos de tacos compiten con los aromas de los hornos de pan, mientras que en los barrios de Cholula aparecen sabores importados que se adaptan al paladar local. El metro y los ciclovías hacen fácil saltar de un barrio a otro, y cada parada tiene una historia gastronómica que contar.
Si buscas rapidez y sabor, Pollo Feliz Autopista Puebla‑México Avanza es la primera parada. Está justo en la autopista que conecta la ciudad con la capital, por lo que es un buen punto de descanso antes de seguir explorando. El menú gira alrededor del pollo frito crujiente, acompañado de papas a la francesa y una salsa de guayaba que muchos clientes describen como “dulce y picante”. Los precios rondan entre 1 y 100 pesos, lo que lo convierte en la opción más económica del recorrido. El local abre de lunes a domingo y suele haber una fila corta en la tarde, pero el servicio es rápido y la comida se sirve caliente.
A pocos minutos en coche, La Ka’z Restaurante Cholula abre sus puertas en la calle 14 Poniente, en San Andrés Cholula. Aquí el ramen es la estrella; el “orange chicken ramen” combina caldo cítrico con trozos de pollo empanizado que se deshacen en la boca. Otro favorito es la tostada de atún con crackling, que combina la frescura del mar con un crujido inesperado. Los precios están entre 100 y 200 pesos, y el ambiente invita a quedarse. El restaurante funciona de 1 pm a 9 pm todos los días; los viernes y sábados la sala se llena, pero la espera vale la pena por la calidad de los platos.
Para los amantes de la cocina japonesa, Karaage Cholula ofrece una experiencia auténtica en la calle 3 Norte, número 405, en San Andrés Cholula. El tonkatsu, rebozado en panko y frito hasta quedar dorado, se sirve con arroz blanco y una salsa tonkatsu casera que equilibra lo dulce y lo salado. Los takoyaki, bolitas de pulpo con masa ligera, aparecen en el menú como snack ideal para compartir. El precio también se sitúa entre 100 y 200 pesos. El local abre de 2 pm a 8 pm de miércoles a viernes y cierra los lunes y martes, por lo que es una buena opción para una cena temprana después de recorrer el centro histórico.
Cerrando el recorrido, Giulietta Pizza&More, situada en el corazón de Puebla, ofrece pizzas al estilo italiano. Aunque el menú no se detalla en la base de datos, los clientes destacan la calidad de los ingredientes y la atención del personal. Los precios siguen la misma banda de 100 a 200 pesos, lo que la coloca como una alternativa de rango medio para una cena relajada. Después de la pizza, una caminata por la Plaza de la Revolución permite digerir mientras se observa la arquitectura colonial iluminada. Un día completo podría iniciar en Pollo Feliz para un almuerzo rápido, seguir a La Ka’z para un ramen al atardecer, pasar por Karaage antes de la cena y terminar en Giulietta con una porción de pizza y una cerveza artesanal. Con el metro Línea 1 (parada Cholula) y la red de autobuses, moverse entre estos puntos es sencillo y rápido.
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