San Francisco Ixhuatán vibra con aromas que vienen de los puestos de esquina y de los locales que cuidan cada detalle. La mezcla de tradición y experimentación se siente en cada calle, y la cercanía al mercado central permite que los sabores lleguen frescos a la mesa. Aquí la comida no es solo una necesidad, es una conversación que se lleva a cabo entre vecinos, turistas y cocineros.
Aki me Kedo (1) se encuentra a una cuadra de la parada del metro San Juan. El local es pequeño pero siempre huele a masa recién hecha y a guisos que hierven en ollas de barro. Recomiendo probar la tlayuda de pollo con mole, que ronda los MX$150; el precio incluye una porción generosa de aguacate y queso fresco. El servicio es rápido, aunque en la hora del almuerzo suele haber una fila de cinco a diez minutos, lo que vale la pena por la textura crujiente de la base. El interior tiene una barra de madera donde los clientes pueden ver al chef montar cada tlayuda a mano.
A pocos pasos, Tlayudas Sury (2) abre sus puertas en la calle principal cerca del parque central. El lugar se ha ganado la reputación de ofrecer tlayudas a precios de MX$80 a MX$100, lo que lo convierte en una opción muy económica. La tlayuda de carne asada, acompañada de frijoles refritos y salsa de chile de árbol, es mi primera elección. No hay mucho que esperar en cuanto a tiempo de espera; el flujo de clientes es constante pero el personal maneja bien la demanda, por lo que puedes entrar y salir sin perder mucho tiempo.
Para una pausa más relajada, WACHISNERY'S BAR (3) en la zona de la plaza del mercado ofrece un ambiente de bar con música en vivo los viernes. No tiene una lista de precios fija, pero los tacos de camarón y las micheladas se venden a precios razonables que rondan los MX$120. El bar está decorado con luces colgantes y una barra de cobre donde el barman prepara cócteles al momento. La gente suele quedarse hasta tarde, y la fila para la barra de tacos puede alargarse en los fines de semana, pero la atmósfera bulliciosa compensa la espera.
Cerrando el recorrido, Chiles Rellenos Doña Chelo (4) se ubica en la calle del museo, justo frente a la biblioteca municipal. El plato estrella son los chiles rellenos de queso y carne, servidos con una salsa de tomate ligeramente picante; el precio no está publicado, pero los comensales comentan que el costo es comparable al de un plato principal en Aki me Kedo. El local tiene una cocina visible donde se pueden observar los chiles siendo rebozados y fritos al momento. A diferencia de los otros lugares, aquí el servicio es más pausado, ideal para una cena tranquila después de explorar la ciudad.
Si tienes solo un día, comienza con un desayuno ligero en Aki me Kedo, toma el metro línea 2 hasta San Juan y camina hacia Tlayudas Sury para almorzar. Por la tarde, dirígete al mercado y haz una parada en WACHISNERY'S BAR para una cerveza y unos tacos. Termina la noche en Chiles Rellenos Doña Chelo, donde puedes cerrar con un plato de chiles rellenos y una charla tranquila bajo la luz tenue del interior. Cada parada está a menos de diez minutos a pie una de otra, lo que hace que el recorrido sea fácil y agradable.
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