Volver a Restaurantes en Ciudad De Mexico
Tasty chicken wings served with vegetables and sauce on a wooden plate.Destacado

Una noche de alas y risas en Los de Arriba

Entre música en vivo y el crujido de unas alitas, Los de Arriba se convierte en el punto de encuentro nocturno en Nápoles.

A las 10 pm la calle Maricopa vibra con el sonido de guitarras y risas. En la terraza de Los de Arriba, el aroma a pollo frito se mezcla con jazmín que flota de los puestos cercanos. Un grupo de amigos se apoya en la barra, mientras una pareja discute animadamente sobre la última serie de stand‑up que acaba de terminar. El murmullo del público se funde con el sonido de los vasos, y el camarero, con una sonrisa, lleva una bandeja de alitas recién hechas.

Los de Arriba nació hace una década cuando sus fundadores, amantes de la música cubana y de la comida callejera, decidieron abrir un local que combinara ambos mundos. La carta, aunque sencilla, destaca por sus alitas de pollo, bañadas en una salsa picante. Los clientes habituales dicen que el toque de miel en la salsa equilibra el picor, creando una experiencia que vuelve a los comensales una y otra vez. En una reseña reciente, Ana comenta: “Las alitas son la mejor excusa para quedarme hasta la última canción”. Otro cliente, Luis, escribe: “El ambiente bohemio y la música en vivo hacen que cada visita sea una fiesta”. Finalmente, Marta señala: “El servicio es rápido, y siempre me sorprende la variedad de salsas caseras”.

El interior del local está decorado con elementos que recuerdan a los bares de los años cincuenta. En la pared derecha, una foto en blanco y negro muestra a los fundadores en su primer concierto, mientras que en la barra se exhiben botellas de ron y mezcal. Los viernes, el escenario se llena de músicos que tocan son cubano, y el público baila. La combinación de buena música, alitas bien hechas y un servicio atento crea una atmósfera que se siente tanto íntima como festiva.

Al salir, a la 1 am, el aire de la ciudad refresca la cara y el sonido de la última canción se desvanece. Los clientes se despiden con la promesa de volver, ya sea por las alitas, por la música o por la sensación de pertenencia que el lugar genera. En Los de Arriba, cada noche es una pequeña celebración, y cada bandeja de alitas es una invitación a quedarse un rato más, a reír, a cantar y a compartir una experiencia que trasciende el simple acto de comer.

Lugares Destacados

Artículos Recomendados

También en Ciudad De Mexico

Misma categoría en otras ciudades