A las ocho de la mañana la calle Álvaro Obregón ya vibra con el sonido de los pasos de los vecinos que se dirigen al puesto de café de la esquina. El aroma a café recién molido se mezcla con el perfume dulce de la fruta de pitahaya que decora la vitrina de La Pitahaya Vegana. Dentro, la barra está lista para recibir a los primeros clientes que llegan con la intención de empezar el día con energía.
El menú gira en torno a lo que el chef llama "comida que abraza". El plato estrella, los Tacos de setas al ajillo, llegan servidos. Las setas se bañan en una salsa de ajo, aceite de oliva y cilantro, con un toque de lima que aporta frescura. Cada taco cuesta MXN 85 y se sirve con salsa de aguacate que equilibra el picante. La combinación de texturas hace que el primer bocado sea memorable.
Los comensales repiten la visita por razones distintas. "Los tacos de setas son una explosión de sabor", comentó Luis M. Los clientes lo destacaron. Otra clienta, Ana R., escribió: "La ensalada de quinoa con aguacate (MXN 70) es perfecta para el almuerzo, ligera". Un tercer comentario de Pedro L. dice: "El brownie de chocolate con chile (MXN 55) cierra la comida con un final cálido y dulce que no se olvida". Los clientes valoran la atención del personal y la rapidez del servicio.
El local comenzó en 2018 bajo la visión de su fundadora, Mariana Ortega, quien quería un proyecto comunitario vegano. Empezó vendiendo tacos desde su cocina y, con el apoyo de vecinos, abrió el local que hoy ocupa. El espacio se ha convertido en punto de encuentro para grupos de yoga y talleres de cocina. La filosofía de Mariana es que la comida vegana debe ser accesible, por lo que mantiene precios bajos.
Al cerrar la tarde, los clientes siguen charlando alrededor de sus platos. El sonido de los cubiertos contra los platos acompaña la música suave. Salir de La Pitahaya Vegana con el sabor de los tacos aún en la boca convierte una simple comida en una experiencia que invita a volver.






