A las 8 am, la fila frente a la entrada de El Cardenal Lomas ya se estira. El lugar está concurrido, con clientes conversando en español e inglés. Un cliente recién llegado se detiene a observar el mostrador de panadería, donde las conchas y los panes de leche esperan a ser elegidos.
Al entrar, el ambiente es acogedor. El menú del desayuno muestra el tradicional "hot chocolate" con una espuma ligera, y la famosa "concha" de mantequilla, ambas servidas en platos tradicionales. Un crítico de TripAdvisor escribió: "El chocolate tiene una profundidad que me recuerda a la infancia, y la concha se deshace en la boca". Otro comensal comentó en Google: "El servicio es rápido, la atención amable y el sabor auténtico". Un tercer reseñista en Yelp señaló: "El ambiente elegante pero sin pretensiones me hizo sentir como en casa". La combinación de sabores y la atención al detalle hacen que la gente vuelva día tras día.
El menú incluye los chiles en nogada, que se sirven en ciertos días. El plato combina nogada, pimiento rojo relleno de picadillo y granada fresca. Los clientes describen la textura como "suave y jugosa" y el sabor como "un equilibrio perfecto entre lo dulce y lo salado". El chef, que aprendió en la cocina familiar, mantiene la receta tradicional. La presentación del plato es cuidadosa.
Al final del desayuno, los clientes salen con una sonrisa y la promesa de volver. La experiencia en El Cardenal Lomas no es solo comer; es participar en una tradición que ha perdurado en Lomas de Chapultepec durante décadas. La combinación de un servicio atento, platos emblemáticos y una atmósfera que mezcla elegancia y calidez convierte a este lugar en una parada obligatoria para quien busca comenzar el día con sabor mexicano auténtico.






