En Playa del Carmen una comida completa puede rondar los 150 pesos si buscas en los restaurantes de moda, pero los locales saben que con 80‑100 pesos se llena el estómago y se sigue con el día. Aquí tienes tres opciones que prueban que la buena comida no necesita un gasto excesivo.
Jonny Como Pizza, en Av. 35 #18 cerca de la esquina con Calle 38, abre de 5 pm a 10 pm todos los días excepto domingo. Su pizza al horno de leña es la estrella, y la versión vegana con queso de anacardo y salsa de tomate casero sale a 85 pesos. Si te apetece algo dulce, la galleta de coco caliente cuesta 30 pesos y se acompaña bien con su refresco de maracuyá por 25 pesos. Los clientes resaltan la rapidez del servicio y la posibilidad de armar tu propia pizza, lo que permite controlar el gasto al gusto.
A pocos minutos caminando, La Cueva del Chango, ubicada en Calle 38 Nte Mz. 4‑Lote 3, abre de 8 am a 10:30 pm (domingo hasta 2 pm). El desayuno con granola, yogur y jugo de fruta fresca cuesta 65 pesos, y el plato de atún a la parrilla con ensalada de la casa llega a 95 pesos. El ambiente está rodeado de vegetación y un pequeño cenote que le da un toque de frescura; los locales dicen que el jugo de guanábana es el mejor de la zona. Es una parada ideal antes de la playa porque la porción es generosa y el precio sigue bajo la barrera de los 100 pesos.
Platinum Kosher Mediterranean, en Calle 28 Nte, Calle Cozumel Aldea Thai, abre de 2 pm a 10:30 pm de jueves a lunes y de 10 am a 3 pm los viernes. Su falafel con pita y salsa tahini se vende a 70 pesos, y el combo de schnitzel con papas y ensalada está en 95 pesos. Los viajeros que siguen una dieta kosher encuentran aquí opciones sin carne que no sacrifican sabor; una porción de shawarma de pollo cuesta 85 pesos y se sirve con arroz aromático. La calidad de los ingredientes y la atención al detalle hacen que cada peso gastado valga la pena.
Si tengo que elegir la mejor relación calidad‑precio, apunto a la pizza vegana de Jonny Como Pizza. Por 85 pesos obtienes una masa crujiente, salsa fresca, queso vegano que se derrite y la opción de añadir vegetales al gusto, lo que duplica la cantidad de ingredientes por menos de la mitad del precio de una pizza tradicional en la zona. Es la opción perfecta para una cena rápida después de un día de playa sin romper el presupuesto.






