Volver a Restaurantes Italianos en Oaxaca
a street lined with colorful flags and buildingsDestacado

Pisto al Pesto: la Italia que se cuela en Oaxaca

Una noche de tacos y mezcal da paso a una mesa de tagliatelle que recuerda a la costa de Liguria, todo bajo el techo de Pisto al Pesto.

A las siete de la tarde, la calle Macedonio Alcalá vibra con el sonido de conversaciones. Yo llego a Pisto al Pesto justo cuando el camarero me recibe; el ambiente del mercado cercano se percibe. La terraza está llena de locales que charlan después del trabajo, y se escuchan risas.

El restaurante abrió sus puertas en 2018, fundado por la pareja italiana‑mexicana Marco y Lucía, quienes trajeron a Oaxaca una versión auténtica de la cocina de la Riviera. El menú se concentra en platos que usan ingredientes locales, pero la estrella es el tagliatelle al pesto de pistos, una pasta fresca servida con pistachos y queso pecorino. Los clientes vuelven por la combinación inesperada de la crema de albahaca con la crujiente textura del pistacho, una mezcla que recuerda a la brisa del mar y al crujir de la piedra caliza.

“El pesto tiene la intensidad de la albahaca sin ser abrumador”. “Los pistachos le dan un toque inesperado, casi como una sorpresa en cada bocado”. “Me encantó el ambiente íntimo y el servicio atento, sentí que estaba en una trattoria familiar”. El camarero habla del origen de los pistachos y el chef muestra la pasta al momento, enrollándola con destreza.

El tagliatelle se sirve con salsa verde que cubre la superficie. Al probarlo, el primer golpe es la dulzura del pistacho, seguida por la acidez sutil de la albahaca y el toque salado del pecorino que se derrite lentamente. La pasta mantiene su firmeza, ofreciendo una mordida que resiste antes de ceder a la suavidad del pesto. Cada tenedor lleva consigo una mezcla de texturas que hacen que el plato sea memorable, y el precio de 120 $ lo sitúa en la categoría media, accesible para una cena especial.

Al cerrar la noche, la luz tenue del interior crea sombras que juegan sobre las paredes adornadas con fotografías de la costa italiana. Yo me quedo un momento más, escuchando la última canción de la guitarra mientras saboreo el postre de tiramisú de chocolate, que llega con una capa de cacao espolvoreado. Salgo del local con la sensación de haber viajado sin moverme de Oaxaca, y la promesa de volver para probar el risotto de setas la próxima semana.

Lugares Destacados

Artículos Recomendados

También en Oaxaca

Misma categoría en otras ciudades