Veracruz vive el mar en cada esquina; la brisa salina y la frescura del pescado hacen que cualquier plato de mariscos sea una experiencia única. Mi elección número uno no necesita presentación: el ceviche de camarón de El Rey del Ceviche Boulevard es la referencia obligada.
- El Rey del Ceviche Boulevard – Blvd. Manuel Ávila Camacho 1395, Ricardo Flores Magón. El ceviche de camarón, servido en una taza de barro con jugo de limón, cilantro y un toque de chile, cuesta MX$150. La barra está siempre llena de gente que habla de la textura perfecta del pescado. El ambiente abierto bajo un techo plano permite ver la vida del boulevard mientras se come. La única pega es que en temporada alta la espera puede alargarse.

- Xavi Fish Veracruz buffet de mariscos – Calzada Cristóbal Colón y C. Fray Bernardino de Sahagún #300. El buffet ofrece camarones al ajillo, mojarra a la veracruzana y crasostrea, todo dentro del rango MX$100‑200; el plato de camarones cuesta MX$130. Los comensales destacan la variedad y el sabor constante. El local cierra los lunes, lo que limita su accesibilidad para los que buscan una cena de fin de semana.

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El Bayo – Carmen Pérez 31, Formando Hogar. Su arroz a la tumbada, con mariscos frescos, arroz, y verduras, se vende a MX$160. El plato huele a mar y a tierra, y la presentación en plato de barro le da un toque tradicional. El barrio es tranquilo, ideal para una comida sin prisas. Algunos visitantes señalan que el servicio puede tardar cuando llega la gente.
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Fisher's Veracruz – Centro Comercial El Dorado, Carretera Federal Boca del Río, Antón Lizardo s/n. La tostada de atún, con atún fresco, salsa picante y aguacate, cuesta MX$140. El local tiene una terraza con vista al mar, perfecta para una tarde. El menú incluye flan con carajillo que sorprende a los postres. El punto débil es el tiempo de espera en los viernes.
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Toño Bomba – Paseo José Martí 72, Reforma. El cóctel de camarones, con camarones, salsa picante y limón, tiene un precio de MX$150. El lugar combina música en vivo y una barra de cócteles artesanales. El barrio Reforma es animado y seguro. La única crítica es que el espacio interior es estrecho, lo que a veces genera ruido.
Si solo puedes probar un sitio, el ceviche de El Rey del Ceviche Boulevard es la apuesta segura: frescura, sabor y el pulso del puerto en cada bocado.






