El panorama gastronómico de Querétaro sigue creciendo y, en los últimos meses, aparecen dos propuestas que están despertando curiosidad. Ambas llegan a zonas con mucho tránsito y prometen ofrecer sabores familiares con un toque fresco. Aunque todavía no cuentan con cientos de reseñas, los primeros comentarios ya pintan un cuadro interesante.
Taquería La Fogata Oaxaqueña se instaló en la calle Ignacio Zaragoza 73, en pleno corazón del Centro. El precio de sus tacos y antojitos se sitúa entre 1 y 100 pesos, lo que la coloca como una opción económica para quien busca rapidez y sabor. Sus horarios son generosos: abre a las 8 a.m. y cierra a las 3 a.m. todos los días. Los visitantes destacan sus tacos de pastor, las gringas y las tortas, describiéndolos como “rico” y “económico”. Con 609 reseñas, la mayoría menciona la variedad de alambres y quesadillas que se pueden acompañar con papas crujientes. La Fogata mantiene una atmósfera animada, ideal para una cena tardía después de una caminata por el centro histórico.
A pocos kilómetros, en Av Paseo de la Reforma 231‑Interior 101, El Campanario, surge la sucursal de Pizzería de Diego. El rango de precios va de 100 a 200 pesos, lo que la sitúa en la categoría media. Abre de 1:30 p.m. a 9:30 p.m. de lunes a sábado y cierra a las 9 p.m. los domingos. Los primeros comensales resaltan la masa ligera y el sabor auténtico de su pizza napolitana, así como los gnocchi con prosciutto y arúgula. El tiramisú aparece como postre estrella, y varios visitantes recomiendan la margarita para acompañar la 4‑cheese pizza. Con 461 reseñas, la pizzería ya muestra una comunidad de seguidores que aprecian la combinación de tradición italiana y ambiente local.
Ambas aperturas comparten la intención de ofrecer platos bien ejecutados sin pretensiones exageradas. La Fogata apuesta por la rapidez y la variedad típica de la comida callejera, mientras que Diego busca un equilibrio entre la técnica pizza‑maker y la cercanía del barrio. Las reseñas son escasas en comparación con locales más antiguos, pero la calidad percibida sugiere que ambos pueden consolidarse rápidamente.
Si tuviera que elegir cuál tiene mayor potencial, inclinaría la balanza hacia Pizzería de Diego. Su propuesta de pizza artesanal, acompañada de una carta de vinos y cócteles, abre espacio para atraer a un público que busca una experiencia más completa. Además, el hecho de que sea una sucursal nueva permite que el equipo ajuste su oferta según la respuesta del público queretano. La Fogata, por su parte, seguirá siendo una parada obligada para los amantes de los tacos, pero su crecimiento dependerá de mantener la consistencia en un mercado muy competitivo.






