Cuando el reloj marca las diez de la noche en la zona del Zócalo, las luces de la calle Reforma siguen parpadeando y el sonido de la música de los bares se mezcla con el murmullo de los vendedores ambulantes. Las aceras se llenan de estudiantes y trabajadores que buscan un último taco o una cerveza fría antes de volver a casa. En esa hora tardía, la ciudad mantiene su ritmo y algunos locales siguen sirviendo platos que sacian el hambre nocturna.
Casa Hidalgo, ubicado en Miguel Hidalgo 417‑B, cierra a las 10 pm todos los días. Es una opción segura para quien llega justo antes de que la mayoría de los restaurantes cierren. El menú incluye tlayudas crujientes y mole oaxaqueño que todavía están calientes al salir de la cocina. El ambiente es tranquilo, con mesas de madera y una clientela que suele ser local; los viernes se siente una ligera corriente de gente que viene del centro después de los bares. La atención es amable y el precio está en el rango de $100‑200, lo que lo hace accesible para cualquier bolsillo.

A pocos pasos, el Gallo Cervecero Sports Bar en Calz. Porfirio Díaz 233B se vuelve el refugio de los que buscan seguir la fiesta. Abre a la 1 pm y en jueves extiende su horario hasta la medianoche, mientras que viernes y sábado permanece abierto hasta las 11:30 pm. El local está siempre lleno de gente que viene de los clubes de la zona, con pantallas que transmiten partidos y una barra que sirve cervezas artesanales y botanas como nachos con queso fundido y guacamole. El ruido es alto, las risas se mezclan con los gritos de los comentaristas, y la energía se mantiene viva hasta el último minuto.
Si tu noche es de jueves, el Señor Naan, ubicado en Dr. Gilberto Bolaños Cacho 113, es una sorpresa inesperada. Solo abre ese día de 1 pm a 10 pm, pero su cocina india ofrece sabores que contrastan con los típicos platillos oaxaqueños. Prueba el aloo gobi, el falafel crujiente y el lassi de mango para refrescarte. El espacio es pequeño, con mesas de colores y luces suaves que crean un ambiente íntimo; suele haber una mezcla de locales y viajeros que buscan algo diferente después de la cena tradicional. Los precios son modestos, entre MXN 1‑100, ideal para una parada rápida antes de seguir la madrugada.
Cuando el reloj avanza más allá de la medianoche, las opciones se reducen. Gallo Cervecero sigue abierto hasta la medianoche los jueves y hasta las 11:30 pm los viernes y sábados, convirtiéndose en el último punto de apoyo para los que aún tienen sed y hambre. Casa Hidalgo ya habrá cerrado, y Señor Naan no está disponible fuera del jueves. Así que, si la noche se extiende hasta las tres de la mañana, el mejor plan es terminar en el Gallo, tomar una última cerveza y, si el hambre persiste, buscar un puesto de tacos en la calle. En Oaxaca, la madrugada siempre tiene algo que ofrecer, aunque sea solo una tortilla caliente bajo la luz de la calle.






