El centro de Oaxaca se está moviendo rápido, y en los últimos meses varios locales han abierto sus puertas. La calle Zimatlán y el barrio de Jalatlaco ahora albergan dos propuestas que ya aparecen en los primeros comentarios de los comensales. Aunque todavía no hay cientos de reseñas, los que han probado los platos hablan de una energía fresca que combina tradición y una pizca de experimentación. En este artículo reviso lo que se sabe de Sabor 107 y Asador Bacanora, dos espacios que prometen cambiar la forma en que cenamos en la ciudad.
Sabor 107 se encuentra en Zimatlán 107, en la colonia Guelaguetza, y abre de lunes a domingo de 8 AM a 10 PM. Con 249 reseñas y una calificación de 4.6, el lugar ya muestra señales de que la gente vuelve. El menú, disponible en un enlace de Google Drive, incluye una tlayuda que muchos describen como crujiente y generosa en capas de frijol, queso y carne, acompañada de un café de olla que perfuma el aire del local. Los visitantes también elogian el pan recién horneado que sirve al inicio, y la música de fondo que mezcla cumbias con sonidos de cymbals, creando un ambiente que se siente tanto familiar como nuevo. El precio está dentro del rango de MX$1–100, lo que permite probar varios platos sin romper la cartera. Un punto a favor es el estacionamiento cercano, algo que suele escasear en la zona. Con solo 15 reseñas recientes, la mayoría menciona la calidad de la tlayuda y la atención amable del personal, pero todavía falta una visión completa del servicio durante las noches de fin de semana.

Asador Bacanora Oaxaca abre sus puertas en 5 de Mayo 614, en el barrio de Jalatlaco, con horarios de 8:30 AM a 12 PM y de 1 PM a 11 PM. Con 1 088 reseñas y una calificación de 4.5, el número de opiniones es mucho mayor, aunque la mayoría proviene de comensales que han probado el local durante varios meses. El menú, accesible en su sitio web, destaca platos como pulpo a la parrilla, aguachile de camarón y una picaña jugosa que se derrite en la boca. Los amantes del mole negro encuentran aquí una versión profunda y aromática que combina chocolate, chiles secos y especias locales. Otros platos que aparecen en los comentarios son arroz negro, tostones crujientes y esquites con un toque de chile de árbol. Aunque no se indica un rango de precios, los platos principales se sitúan en la categoría media‑alta, lo que sugiere una experiencia de calidad sin llegar a lo lujoso. Los primeros visitantes resaltan la atención al detalle en la presentación y el sonido del asador que llena el espacio, creando una atmósfera que recuerda a las tradiciones oaxaqueñas pero con una ejecución moderna.
Ambos locales tienen algo que los hace interesantes para quien busca probar lo nuevo en Oaxaca. Sabor 107 parece apostar por la sencillez y el sabor auténtico de la tlayuda, mientras que Asador Bacanora ofrece una carta más amplia y técnicas de asado que atraen a paladares curiosos. Si tuviera que señalar el mayor potencial, sería Asador Bacanora, porque su capacidad para combinar platos tradicionales con una presentación cuidada y una gran cantidad de reseñas indica que ya está encontrando su público y tiene espacio para crecer. Sin embargo, Sabor 107 podría convertirse en un punto de referencia para la comida callejera de calidad si mantiene su ambiente acogedor y sus precios accesibles. La escena gastronómica de Oaxaca está en movimiento, y estos dos lugares son una muestra de lo que está por venir.






