A las 9 pm la calle C. 62 vibra con el sonido de la salsa y el clamor de copas chocando. Dentro de La Negrita Cantina, el aire se mezcla con el aroma ahumado del mezcal y el perfume dulce‑picante de la cochinita pibil que se sirve en cada mesa. La fila en el bar se extiende hasta la puerta, y el camarero ya conoce el nombre de varios clientes antes de que pidan.
El local, ubicado en el corazón del Parque Santa Ana, conserva su fachada característica y un letrero que anuncia “Cantina”. El interior es un salón amplio con mesas, paredes decoradas y un escenario donde suele haber música en vivo los fines de semana. El menú de bebidas incluye mezcal, micheladas con chile y cervezas locales. Cada trago llega con una guarnición típica, y el precio es acorde al rango medio del barrio.
El plato estrella, los tacos de cochinita pibil, se sirve en una presentación tradicional. La carne se cocina lentamente y el taco ofrece una textura suave y una tortilla de maíz recién hecha. Sobre la pieza se sirve una salsa picante y una hierba fresca que aporta un toque verde. Cada bocado combina la suavidad de la carne con un toque de picante, invitando a seguir comiendo.
“Me encantó la cochinita, el sabor es auténtico y la salsa perfecta”, comenta Laura en una reseña reciente. Otro cliente, Jorge, escribe: “El ambiente de La Negrita es como una fiesta permanente, la música cubana me hace bailar sin parar”. Una tercera opinión, de Ana, señala: “Los mezcal aquí son de primera, el bartender me recomendó uno con notas de madera y vainilla, quedó espectacular”. Los visitantes habituales vuelven por la combinación de buena música, bebidas bien preparadas y la sensación de estar en una casa de amigos que nunca cierra.
Al cerrar la noche, el sonido de la última canción se desvanece y el ambiente se vuelve tranquilo. El camarero sirve la última ronda de micheladas mientras el ambiente conserva el recuerdo de la comida. Salir de La Negrita Cantina a las 2 am deja una sensación de haber vivido una experiencia memorable; la energía de Mérida sigue acompañándote mientras caminas por la calle.






