En Mazatlán el sabor del Pacífico se siente en cada bocado y mi primera elección es El Molacho, el puesto que lleva la frescura del mar a otro nivel.
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El Molacho – Miguel Hidalgo 210, Centro. El plato estrella es el Ceviche de Camarón, $150, servido con una salsa de habanero que corta la grasa del marisco y deja una sensación picante que perdura. El horario matutino de 7:30 am a 4 pm permite desayunar mariscos sin prisas. Lo coloco en el primer lugar porque su ceviche supera al de El Sinaloense en frescura y equilibrio, y la sopa de mariscos que ofrece es más consistente que la de cualquier otro sitio.
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El Sinaloense – Av del Mar 882, Tellería. Su vista al mar acompaña al Aguachile, $130, que combina camarón crudo con jugo de limón y chiles verdes. El ambiente con música norteña y micheladas lo hace ideal para una tarde relajada. Aunque su ceviche es bueno, la falta de variedad en los acompañamientos lo deja detrás de El Molacho, pero gana puntos por la atmósfera y la ubicación frente a la playa.
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Mariscos El Memín – Av. Rafael Buelna 103, Lomas de Mazatlán. El Loco Ceviche, $140, lleva tamarindo y una mezcla de mariscos que lo hace único. Abren de 8 am a 9 pm, lo que permite una visita después del mercado. Su octopus a la parrilla es excelente, sin embargo, el servicio a veces se vuelve lento en horas pico, lo que le quita puntuación frente a los anteriores.
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El Torito Seafood Restaurant – Av. Rotarismo 329, Reforma. La Torre de Mariscos, $180, reúne camarón, ostiones y pescado frito en una presentación impresionante. El patio al aire libre invita a comer bajo el sol de Mazatlán. Su menú es amplio, pero la calidad del ceviche no alcanza la intensidad del de El Molacho, y el precio más alto lo sitúa en una posición intermedia.
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El Changuirongo – 21 de Marzo 1326, Centro. El Aguachile, $120, destaca por su frescura y el toque de coco que lo diferencia. El horario de 9:30 am a 5 pm permite una comida ligera antes de la tarde. El punto flaco es que el espacio es reducido y a veces el ruido del tráfico interfiere con la conversación. Si solo pruebas uno, hazlo aquí: El Molacho, porque su ceviche define lo que la costa de Mazatlán puede ofrecer.






