A las siete de la tarde, la calle Calafia se llena de voces y el sonido de sillas arrastrándose sobre el piso de madera. Dentro de Pizzería Ké Pizza, el horno de leña chisporrotea y una nube de aroma a tomate y queso se cuela bajo la puerta. Un grupo de estudiantes de la Universidad Autónoma de Baja California revisa el menú mientras el camarero reparte mesas. El ambiente vibra con la mezcla de risas y el crujido de la masa al ser cortada.
Ké Pizza abrió sus puertas en 1989 y desde entonces ha mantenido una puerta abierta a la comunidad popular de Ensenada. El local, ubicado en C. Calafia 89, Popular 1989, se mantiene abierto de 1 PM a 9 PM todos los días, salvo los martes. La carta, aunque sencilla, destaca una pizza de estilo casero que recuerda a la comida de la abuela: masa fina, borde ligeramente inflado, salsa de tomate fresca y queso que se funde en una capa dorada. Los clientes vuelven por la consistencia de ese sabor, por la sensación de estar comiendo algo familiar pero bien hecho.
Los clientes destacan que la pizza tiene un toque hogareño que recuerda a la cocina de sus hogares. Muchos señalan que el servicio es rápido y el personal siempre sonríe, creando una sensación de estar en casa. Algunos comentan que el aroma del horno los recibe como un abrazo al terminar la jornada. Estas palabras reflejan la personalidad del lugar: cercano, sin pretensiones, y con una atención que prioriza la experiencia del comensal.
El interior combina mesas de madera y una barra donde se pueden observar los chefs trabajando. En las paredes hay decoraciones que evocan la zona costera. El ambiente se ilumina suavemente, resaltando la pizza mientras se cocina. Cada porción sale crujiente por fuera, suave por dentro, con el queso estirándose al levantarla.
Al cerrar las puertas a las nueve, el aroma persiste en la calle y en la memoria de quienes se fueron. El sonido de la caja registradora y el último saludo del personal marcan el final de una jornada que, para muchos, comienza a la hora del almuerzo y se extiende hasta la noche. Volveré mañana, a las tres de la tarde, para probar otra ronda de esa pizza que, sin pretender ser gourmet, sabe a tradición y a comunidad. Ensenada tiene muchos sabores, pero Ké Pizza mantiene su lugar como un refugio sencillo donde la pizza es la protagonista y la gente, la audiencia.






