Volver a Panaderías en Tuxtla Gutierrez
Frente de Ciao Gelato en Plaza Cedro, con su letrero y la fila de clientes bajo la luz del atardecerDestacado

Un refugio helado en la Plaza Cedro

Entre el calor de Tuxtla, Ciao Gelato ofrece una pausa dulce que combina pistacho, limón y fresas con crema en cada cucharada.

A las siete de la tarde, la fila frente a Ciao Gelato en la Plaza Cedro ya empieza a formarse. El sonido de la campanilla sobre la puerta anuncia la llegada de clientes que buscan escapar del calor de la ciudad. El aroma a vainilla y pistacho se mezcla con el perfume de las flores del patio interior, creando una atmósfera que invita a quedarse un rato.

Cono de helado de pistacho en pan ciabatta, mostrando la textura cremosa y el pistacho tostado en Ciao Gelato

Al cruzar la puerta, el mostrador exhibe una selección de sabores vibrantes. El helado de pistacho, la especialidad de la casa, se sirve en un cono crujiente. Cada bocado combina la cremosidad del helado con una ligera textura, mientras el pistacho tostado aporta un toque terroso que se funde en la boca. Por 75 pesos, el cono se vuelve una experiencia accesible y deliciosa, algo que los locales repiten una y otra vez.

El pistacho es tan intenso que evoca el aroma de los árboles de la zona. El contraste entre el pan crujiente y el helado resulta inesperado pero perfecto. El helado de limón merengue es refrescante, ideal para el calor de la tarde. Estos comentarios reflejan la variedad que Ciao Gelato ofrece: desde la riqueza del pistacho hasta la acidez del limón, pasando por la dulzura de la fresa con crema, todo sin precios exagerados.

La historia del lugar se remonta a una familia de inmigrantes italianos que decidió traer la tradición del gelato a Tuxtla. La receta original del pistacho proviene de la región de Abruzzo, adaptada con leche local para lograr una textura más ligera. Cada mañana, el propietario abre la nevera y revisa los lotes de pistachos, asegurándose de que solo los mejores entren en la mezcla. La atención al detalle se nota en la presentación: el helado se sirve en copas de vidrio que resaltan los colores vibrantes, y la decoración del local incluye azulejos artesanales que recuerdan a los mercados mediterráneos.

Al cerrar la tarde, la luz tenue del interior se refleja en las vitrinas de sabores. Los clientes se acomodan en mesas de madera, algunos compartiendo una porción de fresa con crema mientras discuten planes para la noche. El sonido de la cuchara raspando el vidrio se mezcla con risas y charlas sobre el día. En ese momento, Ciao Gelato deja de ser solo una heladería; se convierte en un punto de encuentro donde el calor de la ciudad se enfría con cada cucharada.

Cuando el reloj marca las diez, la fila se disuelve y el mostrador se apaga. La puerta se cierra con la misma campanilla que la abrió, dejando atrás el recuerdo de pistachos tostados, limón merengue y el crujido del ciabatta. La próxima vez que pases por la Plaza Cedro, quizás te encuentres esperando tu turno, pero ahora sabrás que cada espera vale la pena por el pequeño placer que se sirve en un cono.

Lugares Destacados

Artículos Recomendados

También en Tuxtla Gutierrez

Misma categoría en otras ciudades