Santiago Matatlán se siente como el corazón del mezcal y la comida tradicional oaxaqueña. Cada esquina huele a tierra mojada y a agave fermentado, y la gente aquí come con la misma pasión que cultiva sus campos. No es raro pasar de una familia que hace mezcal a otra que sirve mole en la misma calle, y esa cercanía se refleja en cada plato.

Azul adobe, ubicado en la esquina de Guerrero con Benito Juárez, abre de 9 a.m. a 6 p.m. todos los días excepto domingo. Aquí la tlayuda con tasajo y frijoles se sirve en una tortilla gigante que cruje al romperla. El plato cuesta alrededor de 80 MXN y viene acompañado de una copa de mezcal de la casa, perfecta para sentir el carácter ahumado del agave. El local tiene mesas bajo una pérgola de madera, y aunque a veces hay una fila corta, el tiempo de espera vale la pena por el sabor auténtico que recuerdan los locales.
A pocos minutos en coche, "El Pirul" 1976 se encuentra en el Carr. Internacional #2. El horario es de 8 a.m. a 7 p.m. de lunes a viernes y domingo, con cierre los sábados. El menú destaca la memela de tasajo, una tortilla gruesa cubierta de carne seca y salsa de chile de árbol, todo por unos 60 MXN. La barra de madera está siempre llena de gente que conversa mientras prueba diferentes tipos de mezcal. La línea puede alargarse en la tarde, pero el ambiente informal hace que la espera se sienta como parte de la experiencia.
A&V La Casa del Pulque, aunque sin una dirección exacta en el registro, se ha convertido en el punto de encuentro para los amantes del pulque. El local ofrece una variedad de pulques artesanales, entre ellos el pulque de tuna que se sirve a 50 MXN. Los tacos de carne asada acompañan perfectamente la bebida, creando un contraste entre la dulzura del pulque y el sabor ahumado de la carne. El espacio está decorado con barriles de madera y luces cálidas, y suele haber una mesa libre en la zona central del patio.
Para cerrar el día, Casa Don Tacho Fábrica de Mezcal invita a probar una degustación guiada de mezcal que incluye tres expresiones diferentes, cada una acompañada de un pequeño plato de queso de cabra y nopales. El costo de la experiencia ronda los 70 MXN. La destilería está situada cerca del centro, y el recorrido permite observar el proceso de destilación mientras se aprende sobre la historia del mezcal en la región. El ambiente es relajado, con música tradicional de fondo, y no suele haber fila porque la visita se programa con anticipación.
Una ruta ideal para un día completo comienza con un desayuno tardío en Azul adobe, donde una tlayuda ligera te prepara para la jornada. Luego, camina o toma un taxi corto hasta "El Pirul" 1976 para almorzar una memela y probar varios mezcal. Por la tarde, dirígete a A&V La Casa del Pulque para refrescarte con un pulque de tuna y unos tacos. Finalmente, termina la noche en Casa Don Tacho, disfrutando de la degustación de mezcal mientras el sol se pone sobre los campos de agave. Cada parada está a menos de 10 minutos en coche, lo que permite saborear sin prisas y regresar al alojamiento con el estómago lleno y el corazón contento.




