A las siete de la tarde, la calle Chapultepec vibra con el sonido de la música de los niños que juegan alrededor del pequeño parque frente a Tacos El Pata. El aroma a carne asada y chicharrón de queso se cuela entre las mesas de metal y el aire fresco de la zona de Privadas del Pedregal. Una familia de cuatro ocupa la mesa de la esquina, los niños ya están pidiendo los tacos de sirloin mientras la madre revisa el menú en su teléfono.
El lugar nació hace una década cuando el hermano mayor de la familia Pata decidió convertir su pasión por los tacos en un negocio. Hoy, el local mantiene la fachada sencilla de un puesto de tacos, pero el interior está lleno de colores vivos y una barra de juegos que atrae a los más pequeños. El plato estrella, los tacos de sirloin con chicharrón de queso, se sirven en tortillas recién hechas, ligeramente doradas, con una lluvia de jugo de lima que corta la grasa y despierta el paladar. Cada taco cuesta MX$120 y viene acompañado de una pequeña porción de rompope en forma de sopa ligera, una combinación que muchos clientes describen como “una explosión de sabor dulce y salado”.
“Los tacos de sirloin son los mejores que he probado en la ciudad, la carne está tierna y el toque de queso crujiente es perfecto”, comenta Ana, una cliente habitual que visita el local cada viernes después del trabajo. Otro cliente, Carlos, escribe en su reseña: “Me encanta venir con mis hijos, el área de juegos los mantiene ocupados mientras disfruto de una cerveza bien fría y los tacos de chicharrón de queso con limón”. Finalmente, Laura, que descubrió el sitio por recomendación de un amigo, asegura: “El ambiente es familiar, el servicio es rápido y el precio está justo, me llevo siempre dos tacos y una sopa de rompope para compartir”.
El horario de apertura, de 10 a.m. a 1 a.m. los sábados, permite que el lugar sea un refugio tanto para el almuerzo como para la cena tardía. Durante la hora del almuerzo, la fila se extiende hasta la esquina y los pedidos se hacen al momento, mientras el personal, siempre con una sonrisa, atiende con rapidez. Por la noche, la luz tenue del interior y el sonido de las risas crean una atmósfera relajada que invita a quedarse. Los visitantes recurrentes vuelven por la combinación de comida sabrosa, precios accesibles (entre MX$100 y MX$200) y la sensación de comunidad que se respira en cada mesa.
Al cerrar la noche, la familia que empezó la tarde vuelve a la mesa, ahora con los tacos vacíos y los niños cansados pero felices. El recuerdo del sabor del sirloin y el crujido del chicharrón de queso queda en la memoria, al igual que la risa compartida alrededor de la barra de juegos. Tacos El Pata no es solo un sitio para comer; es un punto de encuentro donde la comida, la familia y la cultura local se entrelazan en cada bocado.






