En Comala, "comer barato" significa poder armar un plato completo por menos de MX$100. La mayoría de los locales de barrio ofrecen desayunos y antojitos entre MX$40 y MX$80, suficiente para una comida sin dejar el bolsillo vacío. Con eso en mente, he probado tres sitios que combinan sabor, ambiente y precios que realmente valen la pena.
Hixa se ubica en Degollado 77‑A, en el corazón del centro. Abre de lunes a jueves y los fines de semana de 8:30 AM a 1:30 PM. Su menú, que va de MX$1 a MX$100, incluye chilaquiles con jocoque por MX$80, gorditas de masa ligera por MX$45 y muffins recién horneados por MX$35. El café de origen local se sirve en una prensa francesa y cuesta MX$30. El lugar es tranquilo, pet‑friendly y perfecto para comenzar el día con energía.
A pocos pasos, Café‑bar Colibrí en C. Jorge Salazar 4, La Trinidad, abre de viernes a domingo de 8:30 AM a 1:30 PM y de 6 PM a 11 PM los demás días (excepto martes). Con precios también entre MX$1 y MX$100, la michelada de su carta llega a MX$60, mientras que las tapas de champiñones están en MX$55. Los waffles con miel de abeja cuestan MX$50 y el pot coffee, una infusión de hierbas, MX$40. El ambiente combina música en vivo y mesas para parejas, ideal para una cena ligera después de recorrer el pueblo.
En la zona rural, Cocina Rural El Temazcal en La Nogalera, 28460 Comala, abre todos los días de 8 AM a 5 PM. Sus precios siguen la misma escala, pero lo que destaca es la quesadilla de huitlacoche por MX$70 y la quesadilla de flor de calabaza por MX$65, ambas acompañadas de una salsa casera. El menú incluye platos de “comida de pueblo” que llenan sin costar demasiado; una porción de sopa de tortilla está a MX$45. El local ofrece vista al volcán y juegos para niños, lo que lo hace una opción familiar y económica.
Si buscas la mejor relación calidad‑precio, el desayuno de chilaquiles en Hixa es imbatible: MX$80 por una porción abundante, jugo natural incluido y la posibilidad de acompañar con un café de la casa. Es suficiente para una persona y deja espacio para un postre sin romper el presupuesto. En Comala, esas tres paradas demuestran que comer bien y barato es totalmente posible.




