Volver a Restaurantes en Ciudad De Mexico
People enjoying street food in Ciudad de México, showcasing vibrant urban culture.Destacado

Una tarde de juegos y sabor en Del Pingo al Tango Gran Terraza Coapa

Entre risas de niños y el aroma del octopus a la parrilla, este restaurante familiar en Coapa se convierte en el punto de encuentro de la familia moderna.

A las siete de la tarde, la terraza de Del Pingo al Tango Gran Terraza Coapa está rodeada de árboles. Los niños juegan entre mesas mientras suena música suave de fondo, y el ambiente incluye el aroma del octopus a la parrilla. En una esquina, una niñera cuida a un bebé en su cochecito, mientras los padres toman una cerveza y conversan sobre el día.

Primer plano del Octopus a la Parrilla en Del Pingo al Tango, mostrando la carne jugosa y la salsa de ajo

El lugar nació hace veinte años cuando la familia González decidió combinar su amor por la comida tradicional con un espacio para que los niños jugaran. La carta, disponible en su sitio web, destaca el “Octopus a la Parrilla” a $210, descrito como una pieza jugosa con una capa crujiente de especias y salsa de ajo. Otro plato favorito es el “Taco de Cochinita Pibil” a $85, servido con cebolla encurtida y salsa de habanero. Los precios son accesibles, permitiendo que familias regresen regularmente.

Interior con zona de juegos para niños y familia disfrutando en Del Pingo al Tango Gran Terraza Coapa

Los clientes expresan sus opiniones. Una reseña dice: “El ambiente es perfecto para venir con niños, el personal es amable y la comida siempre supera mis expectativas”. Otro comenta: “El octopus es mi plato estrella, la textura es ideal y el sabor me transporta al mar”. Un tercer cliente escribe: “Me gusta que haya juegos y un espacio para que mi hijo se divierta mientras cenamos, sin sentirnos apurados”. Estas opiniones reflejan la combinación de buena comida y un entorno pensado para la convivencia familiar.

Durante la hora de la cena, la terraza se llena de gente y conversaciones. Los equipos de trabajo locales a veces usan el espacio para reuniones, mientras los padres conversan. El personal incluye cuidadores certificados y se asegura de que los niños estén entretenidos con juegos de mesa y actividades, permitiendo a los adultos relajarse.

Al cerrar, a las once, la terraza se vacía. El aroma del octopus aún persiste. Salgo del restaurante con la sensación de haber encontrado un lugar donde la comida y la familia se combinan, y pienso en volver para probar el “Mole de Olla”. Cada visita muestra que Del Pingo al Tango es más que un simple restaurante; es un punto de encuentro para generaciones.

Lugares Destacados

Artículos Recomendados

También en Ciudad De Mexico

Misma categoría en otras ciudades