A las ocho de la noche, el barrio de Nápoles vibra con el eco de pasos que se dirigen a la puerta de Maricopa 10‑10. Dentro, el aroma a madera quemada y a café recién molido se mezcla con la promesa de una noche de música en vivo. Un par de mesas ocupan la barra, una pareja discute el último episodio de una serie, y un grupo de amigos se prepara para el show de comedia que empieza en diez minutos. El murmullo se vuelve más intenso cuando el micrófono se enciende y el primer comediante sube al escenario, su voz resonando en el pequeño local que sólo abre de miércoles a sábado, de 8 pm a 1 am.
Los de Arriba nació hace una década cuando sus fundadores, amantes de la escena bohemia, querían un espacio donde la música cubana y el humor pudieran coexistir. La fachada invita a pasar sin prisa. Dentro, las paredes están decoradas y una barra sirve como punto de encuentro. El menú, aunque sencillo, destaca por sus cócteles: el "Elevador", una mezcla de ron, jugo de piña y un toque de hierbabuena que deja una sensación fresca en el paladar; y el "Raisin", un trago dulce con licor de uva pasa que algunos clientes describen como "ideal para cerrar la noche".
Los visitantes habituales destacan la rapidez del servicio y la atmósfera íntima. El sonido del piano al fondo crea una sensación de pausa en el tiempo. El personal suele recordar el nombre de los clientes y sus bebidas favoritas, como el Elevador. Las noches de stand‑up aquí se sienten como una terapia, provocando carcajadas mientras se disfruta de un cóctel bien hecho. Estas opiniones reflejan el carácter cercano del lugar, donde los camareros parecen parte del espectáculo y la gente se siente como en casa.
El plato estrella, aunque el local es más conocido por sus bebidas, es la tabla de quesos y embutidos que se sirve al inicio del show. Los quesos artesanales, acompañados de una mermelada de frutos rojos y pan crujiente, ofrecen una combinación de sabores que complementa la acidez del Elevador. Cada bocado es una mezcla de cremosidad y textura crujiente, y el precio, justo para la zona, ronda los 120 pesos. Los clientes vuelven por esa combinación de comida y entretenimiento que pocos lugares pueden ofrecer.
Al cerrar las puertas a la 1 am, la calle se queda con el eco de las risas y el recuerdo de los tragos servidos. Los de Arriba no es sólo un bar; es un punto de encuentro para los que buscan una noche diferente, donde la música cubana, el humor y los cócteles artesanales se entrelazan. La próxima vez que pases por Nápoles, fíjate en el letrero rosa y déjate llevar por la promesa de una velada que combina sabor y diversión.






