Es viernes a las ocho de la noche y el bullicio ya se siente en la calle Emilio Castelar. Los cánticos de la selección se cuelan al entrar a 50 Friends. El aroma a masa recién horneada y a cerveza fría se mezcla con el sonido de los timbales que marcan cada gol. En la barra, un grupo de ejecutivos discute el último partido mientras el camarero sirve una ronda de botellas de cerveza artesanal.
Al alejarme de la barra, descubro el corazón del lugar: la pizza de chocolate, la firma que ha convertido a este italiano en un punto de encuentro para los fanáticos del deporte. La base crujiente lleva una capa de salsa de tomate ligera, mozzarella derretida y, al final, trozos de chocolate negro que se funden al calor del horno. Cada bocado combina el dulzor del cacao con la acidez del tomate, creando un contraste que despierta los sentidos. El menú indica 260 MXN por porción, un precio que los clientes describen como justo para una experiencia tan singular.
Los comentarios de los comensales pintan una imagen viva del local. Una reseña dice: "La pizza de chocolate es una locura, la recomiendo a cualquiera". Otro cliente escribe: "El ambiente con los timbales de fútbol me hace sentir en el estadio". Una tercera voz comparte: "El servicio rápido y la cerveza bien fría son perfectos para la hora del juego". Estas frases revelan por qué la gente vuelve: la combinación de buena comida, cerveza a la temperatura ideal y una atmósfera que vibra con cada jugada.
Detrás del mostrador, el propietario, un exgerente de una empresa multinacional, cuenta que abrió 50 Friends en 2015 para ofrecer un espacio donde la comida italiana se encontrara con la pasión deportiva. El local muestra esa visión con fotos de fútbol, pantallas que transmiten partidos y una barra larga que invita a conversar. Los lunes hasta la madrugada, el local se llena de grupos que celebran victorias o consuelan derrotas, siempre con una pizza y una ronda de cervezas.
Al cerrar la noche, el ruido disminuye y la luz se vuelve más suave. El último cliente se despide, pero la energía del juego permanece en el aire. Salgo de 50 Friends con el sabor del chocolate todavía en la boca y la certeza de que, en Polanco, este bar deportivo es más que un lugar para ver fútbol: es una experiencia que une a la gente alrededor de una mesa, una pizza y la emoción del deporte.






