En los últimos meses el barrio de Villa de Zaachila ha empezado a cambiar su oferta culinaria. Nuevos locales aparecen en calles que antes solo tenían puestos de tacos y tienditas de artesanías. La gente del lugar habla de una corriente de ideas que llega desde la capital y de la cercanía a la universidad, y ya se siente el impulso de probar algo distinto.
Tomasita Corredor Gastronómico abrió sus puertas a finales del año pasado en Pinopaa 102. El horario es de 5 pm a 10 pm todos los días, excepto los jueves que está cerrado. Con 82 reseñas y una calificación de 4.7, los clientes destacan el ambiente relajado, la música de fondo y la atención a los ingredientes. Los platos que aparecen con más frecuencia en los comentarios son los tacos de pescado y una pizza de masa fina que, según los visitantes, combina bien el sabor del mar con el toque ahumado del horno. Los precios van de 1 a 100 pesos, lo que lo coloca dentro del rango económico‑medio del barrio.

La Bella Pizza, ubicada en la misma zona, ya acumula 489 reseñas y una puntuación de 4.2. Aunque no hay un rango de precios explícito, los comentarios indican que la pizza es accesible y que el menú incluye opciones tradicionales como la margarita y la napolitana, además de una versión con chorizo local que ha llamado la atención de los jóvenes. El local mantiene un horario similar al de Tomasita, con servicio nocturno que termina a las 10 pm. Los visitantes mencionan que el horno de leña es visible desde la barra, lo que crea una atmósfera de cocina abierta que gusta a los que disfrutan ver cómo se prepara su comida.
Ambos lugares todavía están en una fase temprana de su vida, por lo que la cantidad de reseñas es limitada comparada con los establecimientos de larga data. Sin embargo, la respuesta inicial sugiere que hay espacio para que estos negocios se consoliden como puntos de referencia para los residentes y los visitantes que buscan algo más que la oferta habitual. Tomasita parece enfocarse en combinar platos de mar con la tradición pizzera, mientras que La Bella Pizza apuesta por la autenticidad del horno de leña y la variedad de toppings locales.
Si tuviera que elegir cuál tiene más potencial, me inclinaría por Tomasita Corredor Gastronómico. Su propuesta híbrida de tacos y pizza, junto con un ambiente que ya recibe buenas menciones, le permite atraer a distintos públicos en la misma noche. La Bella Pizza ya tiene una base de seguidores sólida, pero el hecho de que su menú sea más tradicional podría requerir tiempo para diferenciarse en un mercado que cada vez valora más la innovación. En cualquier caso, ambos locales merecen una visita pronto para seguir descubriendo cómo evolucionan.




