Telchac Puerto tiene una vibra distinta cuando se trata de comida. La brisa del mar llega a cada mesa y los sabores locales aparecen en cada esquina, desde puestos de tacos hasta restaurantes con vista al golfo. Aquí no hay cadenas impersonales; cada plato lleva el sello de la gente que lo prepara.\n\nPara el desayuno o una comida ligera, me lanzo a Restaurante Miramar de Jorgito. El menú se centra en mariscos frescos y tacos de pescado, y el precio ronda los 100‑200 pesos por plato. El ceviche de camarón, servido con jugo de limón y chile de árbol, tiene una acidez que despierta los sentidos. El lugar está abierto desde las 7 am, lo que permite llegar antes de que aparezca la fila de turistas.\n\nSi buscas una cena que combine tradición y creatividad, Restaurante "Sayachaltun" es la opción. Con una puntuación alta entre los locales, su especialidad es el cochinita pibil acompañado de tortillas hechas a mano. El precio es similar al de Miramar, entre 100 y 200 pesos, pero la porción es más generosa. La salsa de achiote tiene un toque ahumado que recuerda a las celebraciones familiares. El ambiente es relajado, con música de trova que se escucha de fondo mientras el sol se pone sobre el horizonte.\n\nCuando el día se vuelve más cálido y la playa llama, PlayaViva – Living Beach Club ofrece una experiencia diferente. Aquí el menú está marcado con el símbolo $$, lo que indica precios un poco más altos, pero la vista del mar lo compensa. Los camarones al ajillo y la tostada de atún son ideales para compartir mientras se disfruta de una cerveza artesanal. El club tiene un área de piscina y su barra está justo al borde de la arena, lo que permite sentir la arena bajo los pies mientras se prueba el pescado a la parrilla.\n\nPara cerrar el recorrido con un toque de raíces y sabores autóctonos, Raíces Restaurante destaca por su enfoque en la cocina yucateca sin un rango de precios definido. El menú incluye sopa de lima, relleno negro y panuchos, cada uno preparado con ingredientes locales. La sopa de lima, con su caldo claro y trozos de tortilla crujiente, es perfecta para una tarde fresca. El servicio es amable y el personal suele compartir anécdotas sobre la historia del platillo, lo que convierte la comida en una pequeña lección cultural.\n\nUna ruta práctica para probar todo en un día empieza con Miramar de Jorgito a primera hora, seguido de un paseo por la avenida principal hasta Sayachaltun para la cena temprana. Después, un corto viaje en taxi lleva a PlayaViva para tomar el atardecer y terminar en Raíces, donde el postre de papaya con crema fresca cierra la jornada con un sabor dulce y familiar.
Leer Artículo Completo