Tekax de Álvaro Obregón está viendo cómo aparecen nuevos espacios para comer, y aunque la ciudad ya cuenta con una oferta amplia, estos dos locales llaman la atención por su energía fresca y su propuesta de sabores locales. La gente del barrio comenta que ahora hay más opciones para pasar la madrugada sin tener que viajar lejos, y los primeros visitantes ya están dejando sus impresiones en línea.
Restaurante El Huinic abrió sus puertas en La Ermita y funciona de 7 am a 3 am todos los días. Con una carta que incluye clásicos yucatecos como el poc chuc, el lugar ya acumula 680 reseñas, lo que indica que la comunidad lo ha adoptado rápidamente. Los comentarios resaltan la música en vivo y el ambiente de karaoke, así como la facilidad de pago con tarjeta. Uno de los clientes menciona que el poc chuc se sirve con cebolla encurtida y tortillas recién hechas, y que el sabor ahumado del marinado combina bien con una cerveza fría. El precio es accesible, entre 1 y 100 pesos, y el servicio está disponible prácticamente todo el día, lo que lo hace una opción práctica para cualquier horario.
El carboncito, ubicado también en el centro de Tekax, se presenta como un pequeño refugio para los amantes del carbón y la parrilla. Abre en el mismo horario amplio de 7 am a 3 am, lo que permite visitar el sitio tanto para el desayuno como para una cena tardía. Con 65 reseñas hasta ahora, los comensales destacan la calidad del asado y la atención amable del personal. Aunque todavía no hay una lista larga de platos específicos en los comentarios, varios visitantes hablan de la carne jugosa y del aroma del carbón que impregna el aire. El rango de precios es similar al de El Huinic, manteniéndose en un rango cómodo para la mayoría.
Ambos locales comparten la ventaja de estar abiertos hasta altas horas, lo que responde a una demanda creciente de espacios donde la gente pueda reunirse después del trabajo o de la escuela. Mientras El Huinic ofrece una experiencia más animada con música y karaoke, El carboncito apuesta por la simplicidad de la parrilla y un ambiente más íntimo. Las reseñas son todavía limitadas para El carboncito, pero la calidad percibida sugiere que podría consolidarse como un punto de referencia para la carne al carbón en la zona.
Si tuviera que señalar cuál de los dos tiene mayor potencial, me inclinaría por El Huinic. Su combinación de menú tradicional, horario extendido y ambiente festivo ya ha generado una comunidad de seguidores que comparte fotos y anécdotas en redes. Además, el hecho de que ya cuente con cientos de reseñas indica que el negocio está atrayendo a un público diverso. Sin embargo, El carboncito también promete crecer rápidamente si mantiene la calidad de sus platos y sigue ofreciendo ese espacio nocturno tan necesario en Tekax.




