Cuando el reloj marca las diez de la noche en Pozos, las luces de la Av. Julián de los Reyes se vuelven más tenues y el ruido de los autos se mezcla con el murmullo de la gente que regresa de los bares. Los puestos de tacos siguen abiertos y el ambiente se mantiene animado entre los callejones. En la zona industrial, los faroles iluminan y los locales que aún no han cerrado ofrecen un refugio para los que buscan seguir comiendo.
La Casa de la Arrachera cierra a las 8:30 p.m., pero muchos la visitan antes de que la noche se vuelva profunda. Su buffet de cortes de carne y los frijoles charros son una tradición para los que llegan temprano. El ambiente es ruidoso, con mesas llenas y el sonido constante de la parrilla. Si llegas antes de la hora de cierre, prueba la sopa de tortilla y el queso fundido, dos platillos que siempre reciben elogios.
Pedacito de Cielo cierra puntualmente a las 10 p.m., lo que lo convierte en la última parada antes de que la ciudad se vuelva más silenciosa. La crepería, ubicada en el Antiguo Camino a Sta. María del Río, ofrece una variedad de crepes dulces y salados. Los clientes suelen acompañar su comida con un frappé o un carajillo mientras juegan una partida de ajedrez en la mesa. El espacio es pequeño pero acogedor, y el ambiente se siente cálido cuando la cocina se prepara para cerrar.
Bar Homero's beer, sin horario especificado, es el punto de encuentro para los que buscan seguir la fiesta hasta la madrugada. El bar está iluminado y la música de rock suena a todo volumen. Los clientes piden birras artesanales, acompañadas de botanas como papas con chile. El ambiente es animado, con grupos que llegan de los clubes cercanos y se quedan charlando hasta bien entrada la madrugada.
Si la madrugada avanza y el estómago sigue rugiendo, el último recurso es buscar una taquería callejera que abra hasta las 2 a.m. en la zona de la calle Centerario. Allí, los tacos al pastor y las quesadillas de chorizo son la solución perfecta para cerrar la noche. En Pozos, la comida nocturna no se detiene, y siempre hay un lugar donde el hambre encuentra respuesta.




