Cuando el reloj marca las 10 p.m., la avenida 27 de Septiembre ya se ilumina con faroles de neón y el sonido de los últimos autos que regresan de la fiesta. Los puestos de tacos cierran sus puertas, pero los locales que aún tienen energía siguen llenando el aire con olor a masa horneada y carne a la parrilla. Los bares de la zona de Cazones siguen abiertos, y la gente que busca seguir la noche se dirige a los pocos restaurantes que todavía sirven.

Angelino Pizza Artesanal mantiene su horno de leña encendido hasta las 10 p.m. en la esquina de Av. Benito Juárez con Calle Panamá. La pizza de pepperoni y la de cuatro quesos son las favoritas de la clientela nocturna. El local suele estar lleno de estudiantes y oficinistas que llegan después de la última ronda de cerveza. Si buscas una porción rápida antes de seguir de rumba, la pizza de la casa es la respuesta.
A pocos minutos, 27 Burger Station abre sus puertas en Av. Diez 407 y también cierra a las 10 p.m. El menú de hamburguesas incluye la clásica “Burger de la Casa” con queso cheddar. Las papas fritas son el acompañante para la noche. El local atrae a grupos de amigos que vienen del centro de la ciudad. En los viernes, el ambiente se vuelve más animado, con risas y charlas que se extienden hasta la última orden.
Café Mante, ubicado en una calle lateral cerca del parque principal, extiende su horario más allá de la medianoche y se convierte en el refugio de los que aún tienen hambre después de la pizza y la hamburguesa. El café sirve desayunos tardíos y una variedad de sándwiches de jamón y queso que se preparan al momento. El lugar permite una charla tranquila antes de volver a la pista de baile. Aunque no se indica una hora exacta de cierre, el personal suele mantenerse hasta que la última mesa se levanta, lo que lo convierte en una opción confiable para los noctámbulos.
Si la madrugada avanza y el estómago sigue rugiendo, la solución está a la vuelta de la esquina: Café Mante sigue abierto mientras otros ya han apagado sus luces. Un vaso de café fuerte y un sándwich caliente son el rescate perfecto para cualquier aventura nocturna. Así, la ciudad nunca se queda sin un lugar donde comer antes de que el día vuelva a empezar.




