A las siete de la tarde, el bullicio de la calle 22 se vuelve un murmullo bajo el sonido de las mesas chocando y el chisporroteo de la parrilla. Dentro de 100% al Carbón - Norte, se combina la carne asada con kimchi, creando una atmósfera acogedora. Un grupo de jóvenes locales, una familia con niños y un turista solitario comparten la barra mientras el chef voltea los trozos de carne sobre el fuego, y el camarero sirve una horchata latte que humea suavemente.
El plato estrella, los tacos de lengua al estilo coreano, llegan en una bandeja de madera. La lengua se cubre con salsa gochujang brillante y una capa de cebolla encurtida que aporta acidez. Cada bocado combina la lengua con los vegetales, mientras el picante se equilibra con la dulzura del azúcar moreno en la salsa. El precio, 120 pesos, lo hace accesible para cualquier visita. El “special mixed grill” combina arrachera, chorizo argentino y carne de res, servido con una crema de ajo.
El ambiente del lugar es vibrante. El ambiente es adecuado para niños, con zona de juegos, y permite a los adultos disfrutar sin interrupciones. Las mezcalitas acompañan la carne, aportando sabor ahumado y un toque de limón. El servicio es rápido y amable, y la atención al detalle en cada plato destaca. La combinación de comida coreana auténtica con la tradición mexicana atrae a los clientes.
La historia del lugar se remonta a un chef coreano que llegó a Mérida hace una década, interesado en los ingredientes locales. Decidió abrir un espacio para experimentar con la parrilla a carbón, combinando técnicas de su tierra natal con sabores de Yucatán. La carta, aunque corta, está pensada para que cada plato cuente una historia; el “argentine chorizo” se sirve con salsa de mango, y el “garlic cream” acompaña a los mariscos frescos del día.
Al cerrar la noche, la música pop coreana se vuelve más baja, y la iluminación interior resalta los rostros satisfechos de los comensales. El chef corta la última pieza de carne y la coloca en el plato de un cliente que llega justo a tiempo para probar el postre de helado de té verde. Salir de 100% al Carbón - Norte es como dejar una conversación que aún sigue en la mente: el sabor persiste, la gente sigue hablando y la promesa de volver ya está en el aire.






