En Gómez Palacio el helado se vuelve una experiencia de barrio, de tardes bajo el sol y de sabores que recuerdan la infancia. Mi primera elección es Nevería Chepo, el punto de referencia que ha convertido a la crema batida en arte.
1. Nevería Chepo – Ubicada en la calle Hidalgo, justo frente al parque central, esta nevería lleva décadas sirviendo conos de crema y frutas frescas. Su firma, el Cono de Vainilla con cajeta, cuesta $30 y se derrite en la boca con una dulzura que equilibra la acidez de la cajeta artesanal. Los clientes destacan la textura cremosa: "El helado es tan suave que parece mantequilla", escribe Ana en una reseña reciente. El único punto flaco es la fila en los fines de semana, pero la espera vale la pena.
2. Dairy Queen® Las Rosas – En la zona de Las Rosas, esta cadena internacional sorprende con su Blizzard de chocolate y churro, a $45. El crujido del churro mezclado con el helado de chocolate crea una combinación que supera a la de CEDIS Helados Bips, aunque su ambiente de restaurante familiar le resta un poco de autenticidad local. Una reseña menciona: "Me encantó el toque de canela del churro, me recordó a las fiestas de mi abuela". El servicio rápido compensa la falta de originalidad en la decoración.
3. CEDIS Helados Bips – En el corazón del barrio de La Laguna, CEDIS ofrece el Helado de mango con chile, precio $35. El picante leve del chile realza la frescura del mango, una propuesta que muchos locales prefieren al estilo más clásico de Helados Gourmet. Un cliente comenta: "El mango tiene un sabor natural que no se siente artificial". El local es pequeño y a veces el aire acondicionado falla, lo que puede afectar la experiencia en días muy calurosos.
4. Helados Gourmet – En la zona de Villa del Prado, este boutique de helados se destaca por su Sundae de pistacho y caramelo salado, a $55. La presentación es elegante, con salsa de caramelo que se filtra lentamente sobre el pistacho tostado. Aunque el precio es el más alto del ranking, la calidad de los ingredientes justifica la diferencia. El local tiene una atmósfera tranquila, ideal para una pausa después del trabajo, pero su horario limitado (cierra a las 8 pm) puede ser un inconveniente para los noctámbulos.
Si solo puedes probar uno, ve directamente a Nevería Chepo; su cono de vainilla con cajeta captura la esencia del helado tradicional de Gómez Palacio y te dejará con ganas de volver.






