La escena gastronómica de Chimalhuacán combina tradición y modernidad; los puestos callejeros compiten con locales que elevan la cocina mexicana. Mi elección número uno ya está dando de qué hablar.
1. El Canto de la Rana
Ubicado en Av. del Peñón Manzana 034, Villa Xochitenco, este restaurante abre de 11 am a 9 pm todos los días. Su carta $$ incluye cortes de carne jugosos y empanadas crujientes que los clientes describen como “sabores que recuerdan a la infancia”. El ambiente es amplio y accesible, ideal para familias y grupos de amigos. La única pega es que el servicio puede tardar en horas pico, pero la calidad compensa la espera.
2. Ricos Caldos De Gallina Y Sabroso Pozole Tejupilco
En Av. del Peñón Manzana 061, Villa Xochitenco, abre desde las 7 am hasta la medianoche, y los sábados hasta la 1 am. Su especialidad son los caldos de gallina y pozole que llegan a la mesa por menos de $100. Los tacos y las quesadillas son también muy populares. El local es siempre bullicioso, lo que a veces genera ruido excesivo, pero la rapidez del servicio mantiene a los comensales satisfechos.

3. Birria mi pueblito San Agustín
Este puesto en Manzana 020, Villa San Agustín Atlapulco, solo abre los fines de semana de 10:00 a 15:30. La birria de cecina y el consomé de res son los protagonistas, con precios que rondan los $80. El ambiente es sencillo y el espacio limitado, lo que obliga a llegar temprano. La falta de opción para cenar es su mayor limitante.
4. Terraza COMO DIOS MANDA
Situado en Martinica 2, Sta María Nativitas, abre de 4 pm a 1 am de viernes a sábado y de 11 am a 11 pm los domingos. Con un rango de $100–200, destaca por sus tacos de arrachera y mojitos refrescantes. La terraza al aire libre ofrece vistas a la calle y un ambiente tranquilo para parejas. El servicio puede ser lento los viernes, pero la calidad de la comida justifica la espera.
5. Sushi Iriv
En Av. Central 13, San Lorenzo Chimalco, funciona de 2:30 pm a 9 pm todos los días excepto miércoles. Los rollos de sushi y el ramen se venden por menos de $150, y la rapidez del servicio es notable. El local es pequeño y a veces se llena, lo que dificulta encontrar asiento. Sin embargo, la frescura del pescado y el buen precio hacen que valga la pena.
Si solo pruebas uno
Si solo puedes visitar un lugar, elige El Canto de la Rana: combina variedad, sabor y un ambiente que se adapta a cualquier ocasión.




