La escena gastronómica de Ciudad de Allende está recibiendo un soplo de energía con dos aperturas que aparecen en la calle principal. Los locales llegan con propuestas que combinan tradición y precios accesibles, y aunque todavía no tienen cientos de reseñas, la primera impresión ya genera conversación entre los vecinos.
Restaurante Café Capri abre sus puertas en Venustiano Carranza 150, justo en el corazón del centro. El menú se sitúa entre los MX$100 y MX$200 y el horario es amplio: de lunes a viernes de 7 AM a 6 PM y los fines de semana hasta las 7 PM. Con más de 5 000 reseñas, los comensales destacan el cerdo asado y los empalmes que recuerdan a la cocina regional, acompañados de pan de elote recién horneado y una taza de café servida en una clásica cafetera de hierro. La atmósfera es luminosa, con mesas al aire libre que permiten observar el paso de la gente del centro mientras se disfruta de un caldo de res que muchos describen como reconfortante. Aún faltan opiniones sobre la carta completa, pero los primeros visitantes ya elogian la atención y la calidad de los platos tradicionales.
A pocos pasos, en Niños Héroes 206, surge Empalmes El Libramiento, una taquería que apuesta por lo económico sin perder sabor. El rango de precios va de 1 a 100 $, y el local abre todos los días de 7 AM a 15:30. Con 1 000 reseñas, los clientes resaltan la carne asada jugosa, las gorditas bien rellenas y la molleja bien cocida, además de varios guisos que recuerdan a la comida regional de la zona. El ambiente es informal, con mesas de madera y una barra donde se escuchan charlas animadas. Los primeros comentarios hablan de precios que permiten almorzar sin pensarlo mucho y de una rapidez que lo hace ideal para una pausa en la jornada.
Ambos lugares comparten la ubicación en el centro histórico, lo que significa que antes de su apertura la zona albergaba cafés y pequeños comercios que ahora ceden paso a estas propuestas culinarias. La falta de una gran cantidad de reseñas significa que todavía hay mucho por descubrir: los menús podrían ampliarse y la consistencia de los platos se irá afinando con el tiempo. Lo que sí está claro es que los propietarios parecen escuchar a sus clientes, ajustando sabores y precios según la respuesta del público.
Si tuviera que apostar por el futuro, mi ojo se queda en Café Capri. Su espacio amplio, la calidad de los ingredientes y la variedad de platos regionales le dan una base sólida para crecer y atraer tanto a locales como a visitantes. Empalmes El Libramiento ya se gana un puesto por su precio y rapidez, pero el potencial de expansión del menú y la atmósfera más cuidada de Capri podrían convertirlo en un punto de referencia para quien busca una comida completa sin salir del centro.




