Akumal no es solo un paraíso de snorkel; su cocina vibra con la brisa del Caribe y la energía de la calle Gonzalo Guerrero. Aquí puedes pasar de un taco de madrugada a una cena con saxofón sin cambiar de barrio. Cada esquina tiene su sabor, y yo conozco los rincones que hacen que el día sea sabroso.
Para desayunar
El Taco Maya, en Av. Gonzalo Guerrero, abre a las 6:30 am y sirve hasta las 4 pm. Es el punto de partida ideal: los huevos rancheros con guacamole llegan por menos de $30 y el burrito envuelto en tocino cuesta alrededor de $45. La fila rara vez supera los cinco minutos, así que puedes comer rápido y seguir caminando hacia la playa.
Comida del mediodía
La Lunita está en la Sección H de la Hacienda de la Tortuga, con vista al mar y mesas al aire libre. Abre de 2 pm a 10 pm y su menú $$ incluye tuna tostadas, que cuestan $120, y camarones al coco por $150. El sonido de las olas acompaña cada bocado y la brisa hace que el ceviche sea aún más fresco.
A pocos pasos, en Av. Gonzalo Guerrero 3, se encuentra Coctelería Akumal. Abre de medianoche a 8 pm, perfecta para un almuerzo tardío. El ceviche caribeño con aceite de chile cuesta $130, mientras que los tacos de pescado están a $110. La barra sirve cócteles de mezcal que complementan el pescado, y el personal siempre está atento.
Cena con calma
Taverna Akumal, en el piso alto del Plaza Ukana 1, abre de 4 pm a 10 pm. Aquí la noche se vuelve italiana con un toque mexicano. La focaccia recién horneada se vende por $80 y el lobster con mantequilla, una delicia, ronda los $250. Un saxofonista suele tocar en vivo, creando un ambiente relajado mientras disfrutas de la comida.
Un día comiendo en Akumal
Empieza la mañana con huevos rancheros en El Taco Maya, luego camina hacia la zona de la playa y toma el sol mientras saboreas tuna tostadas en La Lunita. Después, cruza a Coctelería Akumal para probar el ceviche y un cóctel de mezcal. Al atardecer, sube al piso alto de Taverna Akumal, pide focaccia y lobster, y termina la noche escuchando el saxofón. Cada parada está a pocos minutos a pie, y el itinerario te permite probar desde tacos hasta pasta sin prisas.
