Los cafés de Acapulco mezclan la brisa del Pacífico con aromas que despiertan los sentidos; mi elección número uno es Kayroma Café, el punto de referencia para los amantes del café.
Kayroma Café está en la calle principal del Centro, a pocos pasos de la Plaza de la Constitución. Su café de olla, servido a $45, lleva una pizca de canela que recuerda a la infancia. El pastel de tres leches, $70, se derrite en la boca y la atención del personal es rápida y amable. Lo coloco en el primer lugar porque combina sabor, precio y ubicación sin competencia; ningún otro café iguala su consistencia durante toda la semana.
The Cauldron Wizard’s Coffee se ubica en la zona de La Punta, en la avenida Costera. Ofrece un espresso doble por $80 que mantiene la intensidad sin amargor. Su croissant de almendra, $55, es crujiente y relleno. El único punto débil es que cierra temprano los domingos, limitando la visita para los que disfrutan de un brunch tardío.
Bali Brunch House Acapulco, en Av. Insurgentes 5, Hornos Insurgentes, destaca por sus chilaquiles con huevo estrellado a $95 y su ambiente de terraza con vista a la calle. La carta incluye opciones veganas que amplían la oferta, aunque el servicio a veces se vuelve lento los viernes por la tarde.
Kavelem Café, en Francisco Pizarro 27, Fracc Magallanes, ofrece un cappuccino cremoso por $60 y un sándwich de jamón y queso a $85. El local es familiar y la limpieza es impecable, pero la música de fondo puede resultar alta para quienes buscan tranquilidad para trabajar.
Cafetería Dulce Amor, situada en C. Cristóbal Colón, Fracc Magallanes, sirve un latte de vainilla a $50 y una porción de pastel de guayaba por $70. El espacio es luminoso y la atención es cálida, aunque el menú es limitado y falta de opciones saladas para acompañar el café. Si solo puedes probar uno, elige Kayroma Café: su calidad constante y su precio accesible hacen que sea la mejor apuesta para cualquier momento del día.






