A las ocho de la noche, el sonido de la música de rock se cuela en Pizza Mía. El olor a masa fermentada y queso fundido se mezcla con el perfume de los camarones a la parrilla. Un grupo de estudiantes de la Universidad de las Artes se ha apoderado de la barra, mientras una pareja de turistas revisa el menú. La escena vibra con risas, el tintinear de vasos y el crujido de la pizza al ser cortada.
El local nació en 2015 cuando dos hermanos, amantes de la pizza napolitana, decidieron traer un pedazo de Italia. La dirección está disponible en la zona. El local se ha convertido en un punto de referencia para los que buscan una pizza con alma oaxaqueña. La carta, aunque sencilla, destaca la "Pizza de camarones al ajillo" que cuesta MX$95 y la "Pizza de clérigo" a MX$90. La masa, hecha con harina de trigo local y levadura madre, se amasa a mano y se hornea, logrando una corteza dorada y ligera. El camarón, marinado en ajo y chile de árbol, aporta un toque marino que contrasta con la suavidad del queso mozzarella.
Los clientes vuelven por la combinación de sabor y ambiente. Una reseña reciente escribe: "La pizza de camarones es una explosión de sabor, la masa crujiente y el ajo justo, me hizo volver al día siguiente". Otro comenta: "Me encanta el espacio; es accesible, el personal amable y la música de cymbals rock crea una vibra única". Un tercero señala: "El servicio a las 2:30 PM es rápido, la pizza llega caliente y el precio está dentro del rango MX$1–100, lo que la hace perfecta para una cena casual". Estas opiniones revelan que la gente valora tanto la calidad de la comida como el ambiente relajado que invita a quedarse hasta la última hora, ya que el local abre de 2:30 PM a 10:30 PM todos los días excepto martes.
Al cerrar, la luz se atenúa y el aroma persiste en el aire. El chef, con una sonrisa, saca la última pizza del horno y la coloca sobre una tabla. Los últimos comensales se sirven una porción, escuchan el último riff de la canción y levantan sus vasos en un brindis silencioso. La noche en Pizza Mía no es solo una comida; es un ritual donde la pizza, la música y la comunidad se encuentran bajo el mismo techo.
Si alguna vez te encuentras cerca, busca el letrero de Pizza Mía y déjate envolver por el aroma que ya ha conquistado a cientos de oaxaqueños y viajeros. La próxima vez que el reloj marque las siete de la tarde, sabrás exactamente dónde sentarte para probar una de las mejores pizzas de la ciudad.






