A las ocho de la tarde, la terraza de Pisa Pizza ya vibra con el murmullo de la calle Macedonio Alcalá. El aroma de masa recién horneada se mezcla con el perfume del mole que se cuece en la cocina abierta. Un par de estudiantes de la Universidad de Oaxaca discuten animadamente mientras esperan su pedido; una pareja de jubilados comparte una botella de cerveza artesanal. El sol se despide detrás de los edificios coloniales y la luz dorada baña la fachada de la casa.
Pisa Pizza nació hace diez años cuando el chef Marco, un napolitano enamorado de la cocina oaxaqueña, decidió combinar la tradición italiana con el mole negro de la región. La firma del menú es la "Pizza de Mole", una base de masa fina y crujiente que lleva una capa generosa de mole poblano, trozos de pollo deshebrado, queso Oaxaca fundido y un toque de cebolla morada encurtida. La porción cuesta MX$95 y llega a la mesa humeante, con el queso estirándose al cortar. Cada bocado mezcla la dulzura ahumada del mole con la frescura del cilantro y la textura crujiente de la masa; el contraste hace que el paladar se active de inmediato.
Los clientes no tardan en comentar. "La pizza de mole es una explosión de sabor, nunca había probado algo así", escribe una usuaria en su reseña de 2023. Otro comentario destaca: "El ambiente es relajado, la atención rápida y la pizza siempre sale perfecta, la masa tiene ese punto justo entre crocante y esponjosa". Un viajero de la capital señala: "Me sorprendió el precio, MX$95 es justo para la calidad y la originalidad, volveré sin duda". Los críticos locales resaltan la constancia: la salsa de mole se prepara en el mismo lote cada día, y el horno garantiza una cocción uniforme. El negocio colabora con proveedores locales, lo que refuerza su vínculo con la comunidad.
Al cerrar la noche, la terraza se vuelve más íntima; el ambiente se vuelve más tranquilo entre los pedidos. Marco saluda a los clientes habituales y agradece al camarero que está terminando su turno. La pizza, que empezó como experimento, ahora es parte de la vida cotidiana de Oaxaca, reuniendo a estudiantes, familias y turistas. En cada visita se destacan la textura de la masa, el perfume del mole y la sonrisa del personal. Por eso, Pisa Pizza sigue siendo una opción popular para quienes buscan una pizza diferente en la ciudad.






