Oaxaca vibra con el aroma del café recién molido y la primera parada es mi favorito absoluto: Amá Terraza, donde el sol se cuela entre las plantas y el café de origen se sirve con una vista que no tiene rival. #1 Amá Terraza, ubicada en la calle de la Reforma, Centro, combina un menú de cafés de especialidad con precios que rondan los MX$45 para un latte de leche de avena, y una atención que supera a cualquier otra en la ciudad.
#2 Café Nuevo Mundo se encuentra en la calle Macedonio Alcalá, Barrio de Jalatlaco. Su espresso de 30 ml cuesta MX$40 y su pastel de guayaba, a MX$55, es la razón por la que muchos clientes vuelven. Un visitante escribió: “El ambiente bohemio y la música en vivo hacen de cada visita una experiencia única”. El único punto débil es que cierra temprano los viernes, a las 12 am, limitando la noche de los noctámbulos.
#3 Marito&Moglie Café, en la calle de la Independencia, Barrio del Centro, destaca por su capuchino con espuma de leche de almendra, MX$48, y su selección de panes artesanales. Un cliente comentó: “El cacao aquí es puro, una verdadera degustación que no encontrarás en otro lado”. El local es pequeño, lo que a veces genera fila, pero la calidad del café compensa la espera.

#4 Café Caracol Púrpua, situado en Mariano Matamoros 619A, CALZADA MADERO, Centro, es mi elección para los amantes del chocolate. Su chocolate caliente, preparado con cacao local, cuesta MX$50 y se sirve con una pizca de canela. Los baristas dominan la extracción, y la kombucha casera complementa perfectamente la experiencia. El horario limitado a 8:30 am‑5 pm puede ser un inconveniente para los que buscan una tarde tardía.
#5 Café Café, en Plazuela Central, Tinoco y Palacios, Hidalgo 604, Centro, cierra a las 12 am los viernes y sábados, ofreciendo una atmósfera romántica con música de trova. Un latte de origen cuesta MX$42 y la crepe de Nutella, MX$55, atrae a los visitantes del centro. El servicio es a veces lento, pero la calidad del café y el ambiente bohemio hacen que valga la pena.
Si solo puedes probar uno, ve a Amá Terraza: la vista, el café y la energía del lugar hacen que sea la cúspide de la escena cafetera oaxaqueña.






