A las ocho de la noche, el letrero del restaurante parpadea sobre la calle 20 de Noviembre, mientras se escucha música lounge y la gente llega después del trabajo. Al entrar, se percibe el ambiente del restaurante, insinuando una experiencia especial. En la barra, los clientes observan al chef preparar el toro.
El interior es sencillo; las mesas de estilo izakaya están alineadas contra una barra larga donde se sirve el sushi. El plato estrella, el Omakase de 180 pesos, incluye nigiri de salmón, atún rojo, hamachi y toro. El arroz tiene una ligera acidez y el pescado presenta un sabor marino. Un cliente escribe: "producto fresco" y otro comenta: "sabores que sorprenden". Una tercera reseña destaca: "sushi muy cool".
El menú incluye rollos como el Cabo Roll (camarón tempura, aguacate, salsa de mango, 120 pesos) y ramen de miso con chashu de cerdo (150 pesos). La atención es ágil y el personal sugiere el Sake Junmai Daiginjo para acompañar el nigiri de toro. Los visitantes habituales vuelven por la constancia: siempre encuentran el mismo nivel de frescura y la misma vibra relajada, aunque el lugar se llena rápidamente durante la cena.
El origen del restaurante se remonta a 2018, cuando un chef japonés y una emprendedora local decidieron abrir un espacio que combinara la tradición del sushi con la energía del centro de Cabo. Desde entonces, Nami ha mantenido sus horarios de 1:30 a 22:00 todos los días, lo que permite llegar tanto para una cena tardía como para un almuerzo rápido. La fachada es de vidrio y por la noche se ilumina.
Al cerrar, el ambiente se vuelve más tranquilo y el chef limpia la barra. El último cliente, un turista que probó el Cabo Roll, comenta que le gustó. Salir de Nami Sushi&bar a las 10 pm deja la sensación de haber descubierto un rincón con cultura japonesa.
Si buscas una experiencia culinaria con técnica y frescura, Nami Sushi&bar es una buena opción en Cabo San Lucas.






