San Juan de los Lagos tiene una escena gastronómica que combina tradición y creatividad. Los puestos de la plaza comparten espacio con restaurantes que reinventan platos clásicos, y cada esquina ofrece una razón para detenerse y probar algo nuevo.
Para empezar el día, Las Juanas en Océano Pacífico 22, San Martin, es la opción perfecta. Abren a las 9 a.m. y el ambiente familiar se siente en cada mesa. Recomiendo los chilaquiles con huevos al gusto, acompañados de frijoles refritos y un jugo de naranja recién exprimido; todo dentro del rango de MXN 100‑200. El patio tiene vista al río y suele haber una fila corta los fines de semana, lo que indica que la gente confía en la calidad.
A media mañana, Mandarina Experiencia Culinaria en Laberinto 38, Centro, ofrece platos que sorprenden sin romper el presupuesto (MXN 1‑100). La cocina abierta permite ver cómo el chef prepara arrachera jugosa, una lasaña de chiles y un pulpo a la parrilla, además de un cordero tierno. Cada plato llega a la mesa con colores vivos y sabores que recuerdan a la cocina casera, pero con una presentación de restaurante de alta gama. El horario flexible, de 1:30 p.m. a 11 p.m. de jueves a sábado, facilita una visita después del almuerzo.
Cuando el sol empieza a bajar, EL REMEDIO BAR en Blvd. Lic. Ramón Martín Huerta 549, La Martinica, se convierte en el punto de encuentro para compartir. Abierto de 1:30 p.m. a 11 p.m. de martes a domingo, el bar combina precios accesibles (MXN 1‑100) con una atmósfera familiar. Prueba los tequeños crujientes, los tacos de carne asada, una variedad de salsas picantes y una selección de tequilas que hacen que la conversación fluya. El local tiene una barra iluminada que invita a quedarse hasta tarde.
Para cerrar la jornada, Restaurante El Festín en Lázaro Cárdenas No. 150, El Rosario, brinda una experiencia más completa. Con horario de 1:15 p.m. a 6 p.m. todos los días, el menú incluye pizza de camarones, mariscos frescos, ceviche y tacos de pescado, todo dentro del rango de MXN 100‑200. El exterior colorido y las mesas al aire libre crean un ambiente relajado, ideal para disfrutar de una cena después de un día de exploración. La atención del chef se nota en cada plato, y el vino de la casa complementa perfectamente los sabores del mar.
Si tienes solo un día, empieza con el desayuno en Las Juanas, camina por la avenida principal hasta el centro y almuerza en Mandarina, donde la cocina abierta te mostrará la creatividad local. Después, dirígete a EL REMEDIO Bar para una ronda de tequilas y botanas antes de terminar la noche en El Festín, donde la pizza de camarones y el ceviche sellarán tu visita con un recuerdo sabroso.
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