Es viernes a las 10 de la noche y la calle Ruiz vibra con el sonido de guitarras y trompetas. La luz amarilla de los faroles se refleja en el vidrio de la barra mientras un grupo de locales y viajeros se agolpa alrededor de la mesa del centro. El aire huele a tequila, a sal de la orilla del vaso y a la madera pulida de los asientos. En ese momento, una pareja de turistas llega, guiada por el letrero de neón que parpadea “Hussong’s”, y el murmullo de la multitud se vuelve una canción de bienvenida.
Cantina Hussong’s abrió sus puertas en 1892, y su historia se cuenta en cada rincón: fotos en blanco y negro de vaqueros, una jukebox que reproduce rancheras y el eco de los pasos de los primeros cantantes de mariachi que se presentaron aquí. El menú, aunque sencillo, destaca una margarita de la casa que, según los clientes, es la mejor de Ensenada. "La margarita tiene el equilibrio perfecto entre el limón y el tequila, la sal en el borde es la justa", comenta una reseña. Otro cliente escribe: "El ambiente de música norteña me hizo sentir como si estuviera en un salón del viejo oeste". Un tercer visitante añade: "El servicio es rápido y el personal siempre tiene una sonrisa, incluso cuando el local está lleno".
El plato estrella es el "Taco de carne asada con salsa de chile de árbol", que cuesta $120 MXN. El taco llega sobre una hoja de plátano, la carne está jugosa, con un toque ahumado que recuerda a la parrilla del puerto. La salsa, roja y brillante, pica justo lo necesario para despertar el paladar sin ahogar los sabores. Al probarlo, la primera sensación es la crujiente tortilla, seguida del sabor profundo de la carne y el frescor del cilantro picado. Los clientes repiten que este taco es la razón por la que vuelven, incluso después de haber probado otros bares de la zona.
La clientela es variada: pescadores que terminan su jornada con una cerveza bien fría, estudiantes que buscan un lugar para estudiar mientras escuchan música en vivo, y familias que celebran cumpleaños con la tradicional piñata. Los viernes y sábados, la cantina se llena de mariachi y el público se levanta para bailar. Un visitante escribe: "El mariachi de los viernes es una tradición, la energía del público es contagiosa". La barra, siempre atestada, sirve cócteles clásicos y modernos; la "Hussong’s Old Fashioned" a $150 MXN destaca por su mezcla de bourbon y un toque de mezcal que le da un sabor ahumado único.
Al cerrar a la 1:30 a.m., la música se desvanece y la calle queda en silencio, pero la esencia de Cantina Hussong’s persiste. El letrero de neón sigue brillando, recordando a los que pasan que este lugar es más que un bar: es un punto de encuentro donde la historia, la música y la comida se entrelazan. La próxima vez que pase por Av. Ruiz, deténgase, pida una margarita y deje que el sonido del mariachi le cuente la historia del viejo oeste que todavía vive en Ensenada.
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