En Saltillo el calor invita a buscar el mejor helado, y mi elección número uno no deja dudas: La Michoacana en el corazón del Centro. Este clásico supera a los demás por su tradición y la frescura de sus sabores.
1. La Michoacana – Guadalupe Victoria 549, Zona Centro. Su cono de nieve de mango cuesta alrededor de diez pesos y se derrite en la boca con una dulzura natural que recuerda a los veranos de mi infancia. El local siempre está limpio y el personal sirve rápido, lo que lo hace ideal para una parada rápida después del trabajo. La variedad de aguas frescas y helados artesanales le da una ventaja que los demás no igualan.
2. Helados Marifer – esquina con Prolongación Francisco Javier Mina #1444, C. Niños Héroes. El sabor de guanábana en una taza de 250 ml cuesta cerca de doce pesos y destaca por su intensidad frutal. El horario amplio, de 9:30 am a 7:30 pm, permite visitarlo en cualquier momento del día. Comparado con Helados Vallarta, Marifer ofrece una mayor variedad de sabores exóticos, aunque su espacio interior es más reducido.
3. Helados Vallarta – Sucursal Centro Histórico – María Rdz, Mariano Matamoros 548, Residencial San Patricio, Zona Centro. Su paleta de sabores tradicionales, como el de cajeta, se vende a unos ocho pesos y se sirve en vasos de plástico. El ambiente del centro histórico atrae a turistas y locales por igual, y el horario de 12 pm a 9 pm cubre la tarde completa. Aunque su selección es más limitada que la de Marifer, la atmósfera del barrio le da un punto extra.
4. Helados Sultana – Venustiano Carranza – Blvd. Venustiano Carranza 3515, Santiago. El banana split de tamaño generoso cuesta quince pesos y se acompaña de una salsa de chocolate casera. El local abre de 9 am a 10 pm, lo que lo hace accesible para cenas tardías. Su menú incluye más de veinte sabores, superando a Vallarta en variedad, pero la calidad de algunos helados no siempre es constante, lo que le resta puntuación.
5. Gelato Genova – Blvd. Eulalio Gutiérrez Treviño 1354, Plaza Las Quintas. El pistacho artesanal, servido en copa de vidrio, tiene un precio de veinte pesos y destaca por su cremosidad digna de Italia. La ubicación en Plaza Las Quintas atrae a un público que busca una experiencia más sofisticada. Aunque su precio es más alto que los demás, la textura y el sabor justifican el gasto. Si buscas algo elegante, este es el lugar.
Si solo puedes probar uno, ve directamente a La Michoacana; su combinación de tradición, sabor y rapidez lo convierte en el rey del helado en Saltillo.
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