Cuando el reloj marca las diez en Orizaba, la Plaza de Armas sigue iluminada y el sonido de los pasos se mezcla con la música de los bares de la zona Centro. Las luces de neón de los locales nocturnos reflejan en el pavimento mojado y el aroma del café y la carne asada se cuela entre los callejones. Aún quedan algunos locales con la puerta abierta, listos para alimentar a la gente que vuelve de la fiesta o que simplemente no puede esperar al desayuno.
Madison Grill Poliforum es el punto de referencia para los que buscan una cena tardía sin complicaciones. Abre de 1 PM a 12 AM de lunes a sábado y hasta 11 PM los domingos, así que puedes llegar después de la última ronda en los bares de la calle Sur. El ambiente es ruidoso pero cómodo; la música de fondo no ahoga la conversación y la terraza se llena de gente que espera su hanger steak o una porción de ribs. Un cliente comenta que el carajillo con licor de hierbas es “el impulso perfecto para seguir la noche”. El servicio es rápido, y aunque la barra se vuelve más concurrida a la medianoche, siempre hay espacio para una mesa al aire libre.
A poca distancia, Fidelio Orizaba ofrece una opción más tranquila para los que prefieren algo ligero antes de cerrar. El espresso bar funciona de 8 am a 10 pm todos los días, con una terraza que brinda una vista panorámica del centro. La gente llega a probar los chilaquiles con huevo estrellado o el pastel de manzana recién horneado, acompañados de un café de origen local. Se destaca la atención del personal y la atmósfera acogedora, con mantas en los asientos cuando el clima se vuelve fresco. Aunque cierra a las diez, es el último refugio para los que buscan un café fuerte antes de la madrugada.
Santo Brunch, ubicado en la calle Nte. 22, es el lugar ideal para una cena temprana o una reunión antes de la noche. Sus puertas están abiertas de 9 am a 4 pm, lo que significa que hay que llegar antes del anochecer. El menú incluye cochinita pibil y molletes que muchos describen como “sabores que recuerdan a la infancia”. La clientela suele ser familiar y de oficina, y el ambiente es relajado, sin la presión de una multitud nocturna. Si planeas una salida que empiece temprano, vale la pena pasar por aquí antes de que la ciudad se vuelva más oscura.
Si la madrugada avanza y el estómago sigue rugiendo, la verdadera emergencia de las 3 am en Orizaba son los puestos de tacos callejeros que aparecen en la esquina de la Avenida 5 de Mayo. Allí, bajo una luz tenue, los tacos al pastor y de suadero se sirven con salsa picante y una cerveza bien fría. No son parte de la lista oficial, pero son la salvación para cualquier trasnochador que necesite recargar energía antes de volver a casa.



