En Marquelia, "comida barata" significa poder comprar un plato principal y una bebida por menos de 100 $, con la mayoría de los locales ofreciendo opciones entre 30 $ y 80 $. La zona costera permite comer al aire libre mientras el sol se pone, y los precios locales hacen que una salida nocturna no pese en la cartera.
El Campamento Tortuguero "El Lobo Marino" está en Playa La Bocana y abre de 7 am a 7 pm todos los días. El ambiente es de camping ecológico, con mesas bajo palmeras y el sonido de las olas. Los camarones a la parrilla, servidos con limón y salsa de chile, cuestan 70 $ y vienen con una porción de arroz que rinde para dos. Los visitantes destacan la frescura del marisco y la sensación de comer justo frente a la playa, lo que convierte cada visita en una experiencia completa sin gastar mucho.
A pocos kilómetros del mar, Tacos Orientales De Cuernavaca atiende de 4 pm a 2 am. Su ubicación en el centro de Marquelia lo hace fácil de encontrar para quien pasea por la calle principal. Los tacos al pastor, preparados en un trompo tradicional y acompañados de piña y salsa verde, salen a 30 $ la orden de tres piezas. Los clientes resaltan la rapidez del servicio y la generosidad de las porciones: con esa cantidad se llena el estómago y aún queda espacio para una soda. El local también ofrece tacos de bistec por 35 $, una alternativa para los que prefieren carne roja.
Para los amantes del mar, el Restaurante Discover, en Carretera Nacional Acapulco, abre de 8 am a 7:30 pm. El menú de mariscos incluye un ceviche de pescado que llega a 45 $ por plato, servido con tostadas crujientes y una rodaja de aguacate. Los reseñantes apuntan que la presentación es sencilla pero el sabor es intenso, y que el precio incluye una porción de arroz y frijoles. El ambiente es familiar, con mesas dentro del edificio y una vista parcial de la carretera que permite observar el tráfico local mientras se come.
Si tuviera que señalar la mejor relación calidad‑precio, elegiría los tacos al pastor de Tacos Orientales De Cuernavaca. Por 30 $, obtienes tres tacos bien cargados, salsa fresca y la rapidez de un puesto que nunca cierra en la noche. Esa combinación de bajo costo, porción abundante y sabor auténtico supera a los otros dos lugares, que aunque ofrecen experiencias diferentes, requieren una inversión mayor por plato. En Marquelia, la comida barata no significa sacrificar sabor; basta con saber dónde buscar.
