La escena de mariscos en Ciudad de México combina la frescura del Pacífico con la energía de la urbe; mi primera elección es Mi Gusto Es, el punto de referencia para los amantes del sabor del mar.
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Mi Gusto Es – Diag. San Antonio 1709‑C, Narvarte Poniente, Benito Juárez. Su aguachile de camarón, servido a $180, destaca por la combinación de limón y chile que corta la grasa del marisco. El ambiente combina mesas altas y una barra de barbacoa que humea constantemente. Los clientes elogian la rapidez del servicio, aunque la fila en viernes nocturno puede ser larga.
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Casa Maviri – Manzanas 39, Tlacoquemecatl del Valle, Benito Juárez. El plato estrella son los camarones rellenos, presentados a $200 con una salsa de mantequilla y ajo que realza su dulzura. El local, de estilo industrial, ofrece música en vivo los fines de semana y mantiene el horario extendido hasta las 10 pm. Algunos comensales comentan que el precio es un poco alto para el tamaño de la porción.
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Ostionería Manolo – Fernando Ramírez 42, Obrera, Cuauhtémoc. Sus ostras al vapor, a $150, llegan directamente del puerto y conservan la textura firme que los críticos resaltan. El menú se sitúa entre $100 y $200, lo que permite probar varios platos sin romper la cartera. El espacio es reducido y el ruido de la cocina puede interferir con la conversación, pero la frescura compensa esa molestia.
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La Burrita Marinera – (Dirección no disponible), pero se ubica en una zona de alto tránsito. El burrito de pescado, a $95, combina filete empanizado, repollo y salsa verde que le da un toque picante. El precio bajo y la rapidez del servicio lo hacen ideal para un almuerzo rápido. El local carece de una decoración elaborada, lo que a algunos les parece sencillo, pero la comida compensa la falta de estilo.
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El Turuleto Tacos Del Mar CDMX – (Dirección no disponible). Sus tacos de pescado, a $85, se sirven con cebolla encurtida y una rodaja de limón que resalta la frescura del pescado. El puesto se encuentra en una zona concurrida y ofrece un ambiente informal que atrae a los que buscan comer bien sin formalidades. La variedad de salsas es limitada, lo que puede decepcionar a los que buscan más opciones.
Si solo puedes probar uno, elige Mi Gusto Es: su aguachile de camarón captura la esencia del mar y la energía de la ciudad en un solo bocado.





