#1 Amorino – Río Missouri 555, San Pedro Amorino lidera la lista con su textura de nieve italiana que se derrite en la boca. El clásico helado de vainilla con pétalos de flores comestibles cuesta alrededor de $150 MXN y justifica cada centavo. La atención al detalle en la presentación y la consistencia cremosa hacen que cualquier otro sabor parezca secundario. El local abre los miércoles de 11 a.m. a 9 p.m., lo que lo convierte en una parada ideal después del trabajo.
#2 Helados Sultana – Ignacio Zaragoza 325, Centro En el corazón del Centro, Helados Sultana destaca por su banana split, una combinación de plátano, helado de fresa y chocolate que ronda los $130 MXN. Los clientes elogian la abundancia de toppings y la rapidez del servicio. El horario amplio (11 a.m.–9 p.m. todos los días) permite visitar en cualquier momento. Su ambiente tradicional y la facilidad de aparcamiento lo hacen muy accesible.
#3 Muy Argentino – C. Aramberri 808, Centro Muy Argentino trae la esencia de la repostería sudamericana con su alfajor snow, una mezcla de helado de dulce de leche y trozos de alfajor, precio aproximado $120 MXN. El local ofrece también un mate frappe que sorprende a los locales. Abren de 11:30 a.m. a 8:30 p.m. la mayor parte de la semana, y su ubicación en el Centro permite combinar la visita con un paseo por la zona histórica. La única pega es que el espacio interior es reducido, lo que genera filas en horas pico.
#4 Nolita Ice Cream Bakery – Carr Nacional km. 267 #1000, Col El Encino Nolita sorprende con su chai latte helado, una fusión de especias y crema que cuesta $110 MXN. El local, dentro de Plaza Omnia, abre de 10 a.m. a 10 p.m. los fines de semana y hasta 9 p.m. entre semana. Los clientes destacan la amabilidad del personal y la variedad de sabores, aunque la falta de una zona de asientos permanentes obliga a comer de pie.
#5 Dairy Queen® Morelos – José María Morelos 101, Centro Para los que buscan algo familiar, Dairy Queen ofrece el Blizzard de Oreo a $115 MXN. El sabor es consistente y la cadena garantiza la disponibilidad de sus clásicos. Abren todos los días de 11 a.m. a 8 p.m., lo que lo hace una opción práctica. Su punto débil es que el ambiente es muy estándar y carece del encanto artesanal de los locales anteriores.
Si solo puedes probar uno, ve directamente a Amorino; su calidad y creatividad hacen que la experiencia sea incomparable.






