Encarnación de Díaz tiene una mezcla de sabores que surge de su historia minera y de sus mercados tradicionales. En las calles alrededor del centro se escuchan los claxones de los camiones y el aroma de la carne asada, mientras los vendedores de frutas gritan los precios del día. Esa mezcla de ruido y olor crea un ambiente que invita a probar algo nuevo en cada esquina.
Si buscas comenzar el día con energía, la Birriería "Díaz" en Felipe Álvarez 2C abre a las 6:30 a.m. y sirve una birria de res que se deshace al tocar el tenedor. El consomé lleva un toque de chile de árbol y se acompaña con cebolla, cilantro y limón. Un tazón cuesta alrededor de MXN 30, lo que lo hace una opción económica para el desayuno. La fila suele ser corta, pero llega gente del barrio que quiere acompañar su café con esa sopa caliente.
Al mediodía, el marisco fresco llega a la calle Del Tranvía 290 en el local de Carnes y Mariscos “Don Robert”. El camarón al ajillo es el plato estrella: camarones grandes bañados en mantequilla, ajo y un chorrito de limón, servido con arroz blanco. El precio ronda los MXN 80 por plato, un poco más que los tacos pero sigue dentro del rango accesible. El local está siempre lleno, y el personal atiende rápido, por lo que no suele haber largas esperas.
Cuando el sol empieza a bajar, la Taquería Lacho en Matamoros 23B se vuelve el punto de encuentro de los locales. Sus tacos al pastor llegan a la mesa con piña y salsa verde picante. Cada taco cuesta entre MXN 25 y MXN 35, y la variedad incluye costilla y quesadilla de bistec. El lugar abre a las 3 p.m. y cierra a las 11 p.m.; los viernes la fila puede alargarse, pero la espera vale la pena por el sabor auténtico.
Para cerrar la jornada, Rock & Rollo en Miguel Hidalgo 205 ofrece sushi y cervezas artesanales en un ambiente con iluminación tenue. El roll de teriyaki con salmón y aguacate cuesta MXN 150 y se sirve acompañado de una cerveza fría. El local abre a la 1:30 p.m. y cierra a las 9:30 p.m., y suele haber música en vivo los fines de semana. Reservar con antelación ayuda a evitar esperar en la puerta.
Una ruta de un día puede empezar con la birria en la mañana, seguir con camarones en Don Robert al mediodía, pasar por Lacho para una merienda de tacos y terminar la noche en Rock & Rollo con sushi y cerveza. Todas las direcciones están a pocos minutos caminando del centro histórico, cerca de la Plaza Principal y de la parada del autobús que conecta con la carretera federal. Con este plan, se prueba lo mejor de la ciudad sin perder tiempo en traslados.


